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Poemas para todas las Niñas y los Niños de la Tierra

Daniel Adrián Madeiro

Argentina



 

Queridas Niñas y Niños

 

Aunque, probablemente, por su corta edad no logren entenderlos, les dedico estos poemas a Ustedes, las Niñas y los Niños de este planeta Tierra.

Lo que deseo decirles, está dicho en cada estrofa.

Lo que pienso sobre la responsabilidad de los adultos, también.

Nosotros, los mayores, siempre estamos vinculados de alguna forma con Ustedes. No solamente siendo sus padres. También siendo sus: hermanos, abuelos, tíos, primos, vecinos, maestros, científicos, artistas, militares, gobernantes, y muchos roles más.

En cualquier lugar que ocupemos, lo que hagamos y lo que dejemos de hacer, influirá en Ustedes.

Sepan que no nos estamos ocupando de muchos temas urgentes, dolorosos, preocupantes, fruto algunos del egoísmo, otros de la sinrazón, otros de la incapacidad... Y ¡Quién sabe cuantas razones más!.

Y se amontonan pilas de problemas sin resolver en esta única casa que tenemos y que se llama Tierra.

Permitimos la destrucción de los recursos naturales del planeta donde Ustedes viven y vivirán; arruinamos la tierra, el agua y el aire.

No encontramos el modo de desterrar la guerra; y mueren muchos por la irresponsabilidad de unos pocos.

Dejamos que nos obliguen a dedicarle más horas a la producción que a los hijos.

El alcoholismo y la drogadicción avanzan sobre nuestras comunidades.

Tal como camina el mundo, les dejaremos: guerras, sobre-población, índices altísimos de pobreza, analfabetismos y enfermedad, selvas arruinadas, efecto invernadero, capa de ozono dañada, más y más horas de trabajo cada día hasta que ya no recuerden que es la familia, drogas y alcohol con un letrero informando que es perjudicial.

Los adultos, tenemos que construirles un mundo mejor.

Un mundo mejor “para todas las niñas y niños de la Tierra”; ese debe ser nuestro objetivo.

No pretendo, ni me parece necesario, un desenfrenado aluvión de marchas y protestas. No.

Si me parece necesario empezar, urgentemente, a trabajar unidos y convencidos, por una Tierra mejor. Aprender a convivir, compartir, dialogar, escuchar, respetar, amar con inteligencia.

Quiera DIOS que este humilde trabajo pueda ayudar.

Reciban mi más fuerte y cálido abrazo.

 

Daniel Adrián Madeiro

Demos Amor al Mundo

 

Demos_Amor_al_Mundo@Yahoo.Com.Ar

Madeiro@Tutopia.Com

 

 

 

 

 

NOTA: El autor da su consentimiento a toda persona física o jurídica que lo desee, para: publicar, difundir, copiar, citar total o parcialmente, imprimir o traducir a cualquier idioma los textos incluidos en POEMAS PARA TODAS LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS DE LA TIERRA, por cualquier medio, siempre que lo haga sin fines de lucro, preferentemente motivado por el objetivo de ayuda al prójimo. En todos los casos deberá respetar fielmente el texto, citar al autor e incluir esta cláusula para que otros también puedan tomar conocimiento de este permiso. NO PERMITA LA UTILIZACIÓN COMERCIAL DE ESTE MATERIAL. Haga que sea útil para ayudar a calmar las necesidades de muchos. ¡Muchas Gracias!.

 

 

 

POEMAS PARA TODAS LAS NIÑAS

Y LOS NIÑOS DE LA TIERRA

 

 

 

QUIERA DIOS

 

Quiera DIOS que yo escriba lo que Él quiere

y que quiera que lo escriba yo.

Quiera DIOS que el mejor verso te entregue

para que sea refugio de los dos.

Quieras Tú entender lo que DIOS quiere

y te sumes a esta construcción.

Recordemos los dos que DIOS pretende

que ayudemos a batir tanto dolor.

 

 

 

A TSE TSE

 

(Un poema basado en “Mi planta de naranja-lima”,

de José Mauro de Vasconcelos)

 

Tse Tse es un niño frágil

como la espuma del mar;

Tse Tse es un niño

que vive en la favela.

 

Sereno el rostro,

clara sonrisa angelical,

mofletes gordos

y ojos muy grandes para mirar.

 

Un arbolito es el caballo

que al don de un hada comenzó a hablar;

ese es su amigo, un naranja lima

que lo acompaña en su soledad.

 

Sobre sus ramas cabalga el mundo

y siempre está en el mismo lugar.

Tiene en su mente mil fantasías,

mil paraísos que visitar.

 

Es su caballo casi un cohete,

pues por el cielo sabe trotar.

Tse Tse se siente un barrilete,

lástima que siempre hay que bajar.

 

Aunque es pequeño Tse Tse es muy grande,

el dolor trueca cualquier edad.

Tiene su mente muchas preguntas,

pero no sabe que contestar.

 

En las vidrieras mira juguetes

y se pregunta por qué será

que él no los tiene y hay otros niños

que tienen muchos con que jugar.

 

Un naranja lima es el juguete

del cual un día se acordará

y quizá esta frase juegue en su mente:

“la vida quita, pero algo da”.

 

 

 

DUERME NIÑO, DUERME

 

Duerme niño, duerme;

sigue soñando con hadas y gorriones,

sigue andando por senderos de flores,

por verdes valles,

por bellos salones.

 

Duerme niño, duerme;

sigue el mundo de tu fantasía pura,

sigue andando bien con DIOS y la hermosura,

sigue soñando...

que soñando eres feliz.

 

Niño frágil, no despiertes todavía,

no abras los ojos,

no pierdas la poesía.

Niño frágil, no despiertes aún,

por favor, no abras los ojos,

sigue niño que es mejor...

mucho mejor.

 

No despiertes niño que aún

no hay nada preparado,

no despiertes niño que aún

el mundo sigue odiando.

No despiertes niño,

quédate dormido,

dame tiempo para darte

un mundo lindo,

para que cuando despiertes

te reciba con dulzura,

sin lágrimas en los ojos,

sin heridas, sin arrugas.

 

Con las manos pobladas de flores,

con un canto alegre en los labios,

con una mente sin tristes recuerdos,

con mi amor y mi DIOS en las manos.

 

Duerme niño, duerme,

no quiero que me veas llorando;

duerme un poco más y al despertar

te entregaré un mundo manso;

y entonces tu y yo podremos

demostrar que aun amamos.

 

Duerme niño, duerme.

 

 

 

CANCIÓN PARA LOS NIÑOS

 

Suenan las sirenas en algún lugar,

el fin de este mundo se hace más real.

Los hombres corren,

los niños saben llorar;

todo este infierno

en sus almas arderá.

Si hay niños que sufren,

hay grandes sin corazón.

Si hay niños que mueren,

hay grandes sembrando destrucción.

 

Ayer tenían piernas, no las tiene ya;

ayer tenían sueños, no los tienen más.

Una bomba

los hizo postrar;

una metralleta

los fue a despertar.

Si hay niños amputados,

hay grandes haciéndoles mal.

Si hay niños sin sueños,

hay grandes matando todo ideal.

 

No hay agua potable en muchos lugares,

prolifera cólera y más enfermedades.

Pueblitos pobres

tienen un pobre hospital (si hay),

pobres recursos,

poca posibilidad.

Si un niño pobre enferma

algún grande ejerce desigualdad.

Si hay niños pobres,

hay grandes con algo de más.

 

En los bares ves un niño mendigar,

en la plaza hay otro que con droga está.

Perros apestosos

ofrecen promiscuidad;

hienas sangrientas

les venden irrealidad.

Si hay niños vejados

hay grandes corrompiéndolos.

Si hay niños con drogas

hay grandes quemándoles la ilusión.

 

Dicen que en el Este no hay libertad;

dicen que en el Oeste hay desigualdad.

Muchos poderes

no son símbolo de Amor.

Muchos discursos

son sólo letra en cartón.

Si hay niños con hambre,

hay grandes sin compasión.

Si hay niños sin escuelas,

hay grandes abandonándolos.

 

Yo creo que existe un solo destino:

hacer de esta tierra un mundo mejor.

Niños felices,

niños sin preocupación,

niños serenos,

sin temor al futuro.

Si hay niños felices,

los grandes están cuidándolos.

Si hay niños sanos,

los grandes están protegiéndolos.

 

 

 

RISUEÑA INVASIÓN

 

En aquel lugar del parque

la gruesa rama del viejo sauce,

recostada desde hace meses

entre la hierba y las flores silvestres,

es un caballo manso

capaz de galopar la luna.

 

Los cercos de ligustrina,

las frondosas matas

de margaritas campestres,

el ombú y los otros árboles,

acogen a tiernos, vivaces

y momentáneos fugitivos,

inconscientes del paso de las horas.

 

Dentro de la casa,

crayones y acuarelas,

hojas, pinceles, muñecos,

cuentos de hadas y duendes,

se instalan sobre el piso,

para estar al alcance

de los enanos dueños

de nuestro corazón.

 

Los niños invadieron todo

y juegan.

 

 

 

PADECE

 

La criatura padece.

Descalza deambula

en medio de la calle,

entre autos detenidos

esperando luz verde

para alejarse pronto

de sus brazos mendigos.

La criatura padece

porque está el clima frío

y está este frío nuestro

que ignora su desdicha,

y el calor escasea

y abunda el desabrigo.

La criatura padece

muchos males posibles

sobre los pocos bienes

que tiene su persona:

sufre su corazón

privado de esperanzas

y su razón se enerva

demandando otra estrella.

¿Cómo terminará?,

¿Será feliz un día?.

Criatura que padeces:

Tú eres fruto de un árbol

gordo que lleva el nombre

“Saciados en exceso”.

 

 

 

YO NO ME QUEDO CON ESTO

 

Cuando me despierto a la mañana

pienso: la rutina, un día más.

Voy al trabajo y encuentro que mis ganas

no son las mismas que años atrás.

 

Salgo a la calle y al verla encuentro

que los pobres todavía están.

Son más de siete los anillos del infierno.

¡Qué cosa esta sociedad!.

 

En cuadrados de colores te muestran

Biafra, un robo y Superman,

tan bien mezcladitos y adornados

que no dan tiempo para pensar.

 

Pero yo quiero pensar

y soñar que esto mejorará.

Si DIOS quiere, y tú colaboras,

esto se puede cambiar.

Yo no me quedo con esto,

voy camino hacia otra sociedad.

Si DIOS quiere, y tú colaboras,

juntos podemos llegar.

 

Me imagino ciudades sin fronteras

con puertas que nadie tendrá que cerrar,

cada hombre cultivando su tierra,

cada mesa con su pan,

 

chicos que no juegan más a la guerra,

chicos que juegan a la paz,

fábricas de armas hechas escuelas

enseñando no volver atrás.

 

Gente bien preocupada en la gente

haciendo que todo ande bien,

sin racismo ni egoísmo y pendiente

de ayudar sin mirar a quien.

 

Por eso quiero pensar

y soñar que esto sucederá.

Si DIOS quiere, y tú colaboras,

esto se puede lograr.

Yo voy camino hacia eso,

voy camino hacia esa sociedad.

Si DIOS quiere, y tú colaboras,

juntos podemos llegar.

 

 

 

QUE ESTARÁ SOÑANDO...

 

Qué estará soñando el niño

que dormita en la vereda,

que lleva los pies desnudos,

toda sucia la cabeza.

Sobre bolsas de basura

su cuerpito se recuesta;

no es de nubes su colchón

ni sus sábanas de seda.

A su inflado vientre sólo

un hambre inmensa lo llena,

y le da gracias al sueño

que lo aleja de la pena.

Pregunté qué sueña el niño

que dormita en la vereda.

Que estúpida mi pregunta

si ese niño ya no sueña.

 

 

 

CAMINO A LA UNIÓN

 

En mi juventud soñaba

con una única bandera

ondeando sobre todo el orbe,

igual en toda la Tierra.

Han pasado varios años

y aun sostengo esa idea.

Pero ya no veo prudente

que solo una sea la enseña,

pues ello no reflejaría

la diversidad de ideas,

lo que cada pueblo es,

aquello que su bandera

resguarda bajo el diseño

con colores y viñetas:

su historia, su folclor,

a su gente y su sapiencia.

Por ello, propongo entonces

que una foto del planeta

se incorpore a cada una

de todas nuestras banderas;

en un ángulo, en el centro,

en donde mejor se vea,

y sea así un recordatorio

de esta única casa nuestra,

que es propiedad de todos

pero nadie es dueño de ella;

que como decían los indios

que habitaron en América:

“no es herencia de los padres,

nuestros hijos nos la prestan”,

y diciendo así enseñaron

el deber de protegerla.

Será tu labor, si quieres,

ayudar a esta propuesta;

impulsar el surgimiento

de una nueva conciencia

que cuando piense en países

ya no tema a las fronteras,

que por encima de todas

las humanas diferencias

ame a la Tierra, su casa,

y a los hijos que ella alberga.

 

 

COMO NACIERON LAS BUFANDAS

 

Las niñas y los niños que viven en la selva saben que a las jirafas, especialmente a las que tienen el cuello tan largo como un palo de escoba, les gusta mucho ponerse un adorno.

Y ¿Saben que se ponen?, Yo se los voy a contar.

Algunas usan corbatas muy anchas con rayas, otras se ponen pañuelos de seda muy suave con dibujos, y otras se colocan moños de colores azules, rojos, amarillos, verdes, naranjas.

Como las jirafas son muy lindas, cualquier cosa que se pongan en el cuello les queda divertido.

Además no las tienen que comprar, ¿Por qué?.

Porque en la selva todos los animalitos colaboran, cada uno un poquito, para confeccionarles los adornos.

Las telas para los pañuelos, las corbatas y los moños, las hacen unas arañitas que tejen muy bien. Se las suele ver moviendo muy ligero sus bracitos para atar finos hilos de seda unos con otros.

Las serpientes se encargan de dibujar hermosos arabescos sobre los pañuelos, contorneándose de aquí para allá.

Para decorar las corbatas con rayas, son las cebras las que prestan su ayuda y experiencia.

Los moños son coloreados por unos lindísimos pájaros con colas muy largas. Ellos pintan usando plumas de colores que agarran con el pico.

Quizá ustedes nunca vieron una jirafa con corbata, moño o pañuelo. ¿Saben por qué?. Lo que pasa es que aquí viven en el zoológico. Como va mucha gente que ellas no conocen les da vergüenza adornarse.

Pero en la selva es distinto. Allí están con animalitos amigos. No sienten vergüenza y se ponen de todo en el cuello. A ellas les gusta que sus amiguitos les digan cosas lindas.

En la primavera, cuando toda la selva se viste de flores y mariposas, las jirafas hacen desfile de modelos.

Las hormigas cubren la tierra con pétalos de flores de muchos colores. Cuando terminan parece como si hubiera una alfombra multicolor.

Los elefantes ponen troncos de árboles a los costados del caminito para que sirvan de asientos.

Cuando está todo listo llegan los animales desde distintos lugares y las jirafas comienzan a desfilar muy coquetonas, luciendo sus mejores moños, corbatas y pañuelos.

Todos las aplauden y les regalan flores y besitos.

Pero una vez pasó algo que no les conté. ¿Saben que pasó?.

Un viento fuerte, pero muy fuerte, y además frío, pero muy frío, sopló por toda la selva. Y por ese viento y ese frío, ¿saben que pasó?.

A todas las jirafas les empezó a doler la garganta. Y como tienen el cuello muy largo, les dolía mucho y casi no podían hablar.

"¡Oh, pobrecitas!" -decían los hipopótamos- "El dolor de garganta de ellas debe ser tan feo como si a nosotros nos dolieran los dientes".

"¡Ay, Ay!" -se lamentaban los burros- "Cuanto dolor deben sentir. ¡Menos mal que el frío no nos enfermó nuestras grandes orejas!".

"Que suerte que yo estoy adentro de mi casita" -comentaba la tortuga.

"Có... Có... Có... ¿Cómo podemos ayudarlas?" -preguntó el gallito, muy preocupado.

Entonces apareció el zorro que, como todos los niños y niñas de la selva saben muy bien, es el animal más astuto.

Se acercó hacia las jirafas y les preguntó: "¿Les duele mucho la garganta?".

Las jirafas bajaban y subían la cabeza para indicarle que sí, porque no podían hablar.

"Me parece..." -dijo el zorro- "que se me ha ocurrido una muy buena idea".

Todos los animalitos allí presentes abrieron los ojos muy grandes, especialmente los búhos que ya tienen los ojos grandes.

"Y ¿Cuál es la idea?" - le preguntaron todos al zorro.

"Es muy sencillo" -contestó - "todos vamos a colaborar para hacer algo parecido a los pañuelos pero mucho más largo y de lana para que sea abrigado. Se lo enroscan en el cuello y así el frío no les hará nada".

"Muy buena ocurrencia, señor zorro" -le dijo el loro- "y yo propongo que a ese abrigo para el cuello lo llamemos: BUFANDA".

"¿Bufanda?" - preguntaron todos los animalitos. "Y ¿Por qué?".

El loro se puso pensativo y caminaba de un lugar a otro, preguntándose: "¿Por qué?".

Luego de un rato pegó un salto y contestó con una sonrisa: "Se llamará Bufanda por es un nombre lindo".

"¡Tiene razón!" -dijo la vaca- "Es un nombre hermoso".

"Un nombre precioso" - dijo el cocodrilo.

"Un nombre fabuloso" -dijo la ardilla.

"Bueno, bueno, basta de hablar y por favor, comiencen a hacer las bufandas que nos estamos muriendo de frío" -dijo una jirafa con una voz muy bajita y ronca. 

Y así fue que todos los animales de la selva se pusieron a trabajar para confeccionar lindas, hermosas, preciosas y fabulosas bufandas para jirafa.

Y, desde ese día, las jirafas nunca más tuvieron frío y dolor en la garganta durante el invierno.

 

 

 

EXPUESTOS Y ESPERANDO

 

Esa niña tendrá

alrededor de once años.

Su rostro todavía es puro,

su cuerpo se ve delgado.

La miro desde el autobús,

su pelo es castaño y lacio;

viste campera de nylon

y un jean azul despintado.

Vaga errante por la acera

y a aquel que pasa a su lado

le pide alguna moneda.

La niña está mendigando.

Si, esa niña tendrá

alrededor de once años.

Su rostro todavía es puro,

su cuerpo parece intacto.

¿Cuánto le queda al pimpollo

de su rosa, aun cerrado,

para que a humillarlo vengan

perversas y sucias manos?;

¿Cuánto tiempo pasará

pobre y sin perder su encanto?;

¿Cuánto tardará en venderle

a un chacal su cuerpo santo?.

¿Perderá el mundo a una niña

inocente de once años

porque hay pobreza, señores,

y nadie se está ocupando?.

Veo muchas niñas y niños

por las calles suplicando

por míseras moneditas

o por un magro bocado.

Sucede esto en mi país

y en el tuyo, en muchos lados.

Esto que pasa en la Tierra

no debiera estar pasando.

Si me estás oyendo, piensa:

es momento de hacer algo,

que hay niñas y niños pobres

sedientos de nuestros brazos.

 

 

 

NIÑOS DE LA GUERRA

 

La niña corre por la calle con su hermano,

indefensos van huyendo de la guerra.

Están desnudos y tomados de las manos,

están llorando. No es esta la Tierra

que esperaba su niñez de hadas y duendes,

de azules príncipes y pájaros dorados,

la voz letal de las balas no se entiende,

ni el carmín de los cuerpos ultimados,

ni que papá y mamá no estén con ellos,

ni la ausencia de su mundo de juguetes.

Un cruel dolor se instaló sobre sus pechos

al ver sus ojos tantas formas de la muerte.

Podrán huir de ese infierno, ir a otra tierra,

encontrar un hogar, nuevos amigos,

pero arruinamos su infancia con la guerra

y ya no podrán nunca ser los mismos.

 

 

 

NO UTOPÍA

 

Todas las personas

comprenderán que es hora:

de unirse para siempre;

de aceptar diferencias;

de descubrirse iguales

a los otros distintos;

de olvidar el color de la piel

que es tan sólo

la lámina que cubre

el organismo humano;

de no perder el tiempo

y ganarlo a la vida;

de arrancar a las bestias

amantes de la guerra;

de casarse con esa

persona que se ama

aunque tenga otra fe,

sabiendo respetarse

y compartirlo todo;

porque se acerca el día

en que seremos uno

aunque seamos millones,

y tendremos los mismos

planes y trabajos

y este será el planeta

que todos merecemos.

 

 

NOTA: El autor da su consentimiento a toda persona física o jurídica que lo desee, para: publicar, difundir, copiar, citar total o parcialmente, imprimir o traducir a cualquier idioma los textos incluidos en POEMAS PARA TODAS LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS DE LA TIERRA, por cualquier medio, siempre que lo haga sin fines de lucro, preferentemente motivado por el objetivo de ayuda al prójimo. En todos los casos deberá respetar fielmente el texto, citar al autor e incluir esta cláusula para que otros también puedan tomar conocimiento de este permiso. NO PERMITA LA UTILIZACIÓN COMERCIAL DE ESTE MATERIAL. Haga que sea útil para ayudar a calmar las necesidades de muchos. ¡Muchas Gracias!.

 

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