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PERMANEZCO EN EL MUNDO COMO TIERRA SIN PATRIA

Entrevista a la poeta Elvira Ordóñez, por Frank Otero Luque

Frank Otero Luque

Perú



Es el viernes 11 de febrero. Roxana, mi esposa, está sentada a la computadora, supuestamente atenta a mecanografiar las repuestas de Elvira. Sin embargo, la entrevista se sale de control porque mis preguntas son sólo el acicate para que ellas cotorreen de lo lindo. Nunca en mi vida había escuchado tantas veces juntas el nombre de Catita Recavarren, amiga entrañable tanto de Elvira como de Piedad de la Jara, tía de Roxana. A pesar de ser el "intruso" en esta conversación, finalmente logro que nuestra invitada me precise lo siguiente:

-¿Qué es lo que más valoras en la vida?

-Mi mundo creativo.

-¿Por qué?

-Porque en él vivo en una dimensión totalmente lejana a mi realidad transitoria. Ahí soy verdaderamente yo.

Yo no sé qué potencia templa mis latitudes / contamina mis venas / con su desborde de ansias que atormentada / innúmera, hartándome de estrellas / permanezco en el mundo como tierra sin patria.

-Con el proceso creativo, ¿te gusta jugar a Dios aunque el puesto ya esté tomado?

-No considero que juegue a Dios, aunque me siento todopoderosa cuando creo.

Soy multitud de vides / donde se embriaga el trueno / huerto de los volcanes de frutal llamarada / semilla enloquecida fecundando un espacio / donde el misterio llega como a su propia casa.

-¿Consideras que Dios hace bien su trabajo?

-Sí, porque Él es la plenitud del amor.

Destino universal / ¡Hosanna! / Todo es amor / la soledad, el grito, el desamparo / Amor es el latido y el cesar / Padre incomprendido / si en tu herida infinita hallásemos la inevitable senda / descubriríamos que Tú / no nos liberas porque es el hombre/ un Dios que se transforma desde su propia entraña/ El hombre / ¡Qué realidad tan honda! / ¡Qué océano de heroísmos desemboca en su sangre! / ¡Que estirpe de silencios estalla en sus congojas! / Y en su amor / ¡Tu Amor! / Porque lo concebiste en un éxtasis cósmico de gloria.

-¿Eres más poeta o pintora?

-La vivencia que tuve a través de la pintura fue, quizás, más gratificante que la que he experimentado a través de la literatura, pero también fue más corta. Pinté durante diez años y en dos de ellos logré penetrar en otra dimensión indescriptible. Mientras pintaba, las horas y los días se me pasaban volando y, gracias a esa experiencia, la vida empezó a parecerme demasiado corta. Cosa curiosa en mí, que no amo la vida.

Acosados por arco iris de amor y sufrimiento / aferrados a pinceles que ya son parte de nuestro tacto / maniatados de pequeñez pero soberbios / Tentando a Dios como Luzbeles / profanando matices / buscándole el rostro a la muerte... / Cuando saturadas de alas / la noche nos regale una idílica luna / cuando la juventud del campo nos ahogue de verdes y amarillos / tal vez hallemos sosiego / y reposen extenuadas nuestras manos / en un río de besos multicolores.

-¿Qué es lo que más te cuestionas de la vida?

-Su esencia paradójica.

La otra mitad del día está en la noche / la otra mitad del tiempo no transcurre / Tengo que odiar mi amor y amar mi odio / negar mi barro hasta que el polvo me refute / ser tan buena como Dios y tan mala como el Diablo / Pero maldito sea este todo mitad en que nos atan.

-¿Crees en otras vidas?

-Creo fervientemente en otras vidas cuando me encuentro inmersa en el proceso creativo y estoy cerca del arte. Por ejemplo, a través de la pintura, siempre sentí que sólo me quedaba en el umbral de una verdad mucho más grande, a la que únicamente podía asomarme. También me sucede esto en períodos de mucha pasividad, en los que me pongo muy mística. Eso lo viví con mayor intensidad en cierta ocasión que tuve que permanecer en cama convaleciendo de una larga enfermedad.

Algún día, Señor, desatarás mis sienes / y mi preñez de estrellas / tendrá su cauce / de alas sobre los infinitos / en que tú me fundaste.

-¿No temes a la muerte?

-Al contrario. La he deseado toda mi vida. Estos versos los escribí a los 14 años y aún hoy puedo suscribirlos:

Quien pudiera emprender ese viaje / ese viaje de paz y armonía / y la vida que fue cual celaje / olvidarla como una mentira.

-¡A los 14 años! ¡Increíble!

-De niña, compraba una revista chilena llamada Peneca y, al comparar los versos que allí publicaban, pensaba que los míos eran mejores. Sin embargo, cuando les envié mis poemas, no me los aceptaron porque no me creyeron que fuese la autora.

-¿Has tenido siempre ese sentido trágico de la vida?

-Siempre.

¿En qué matriz de espinas a diario nos gestamos? / ¿En qué pantanos de terciopelo nos hundimos? / A veces el alma se coagula / y no circula por ella ni la angustia / el sol se nos detiene en la garganta/ como un ahogo incandescente / y vamos caminado por el cementerio de las estrellas vírgenes / como cirios errantes / como cruces que se fugaron de sus tumbas.

-No puedo creer que siempre hayas deseado dejar de existir.

- No en todo momento, naturalmente. Mi mundo creativo es lo que más le da sentido a mi vida; lo que más me sostiene.

Himno eterno que vibras en mi espíritu / con el ímpetu azul de la montaña / traspasas mi infinito / Desgarradora sed de tener alas / atormentada sangre que envidia la cascada / voz que no se conforma con ser grito / Ha llagado mis límites tu vastedad / visión desmesurada que asfixias mis sentidos / constelación de fuerzas que se me agota dentro / Mar de vida o de muerte / ¿En qué mundo anclaremos para sembrar nuestro común delirio?

-¿Por qué dejaste de pintar?

-Porque cierto día, retocando un cuadro, una voz interior me dijo "¡Hasta aquí, no más". Sin embargo, continué pintando por un tiempo, pero ese fuego interior desapareció desde aquél momento. Conservé la técnica, pero no la vivencia.

-¿Quién es la persona más impresionante que hayas conocido?

-Catalina Recavarren, como ya te habrás dado cuenta por la conversación previa que acabamos de tener con Roxana.

-¿Por qué?

-Porque Catita tenía una personalidad especialísima. Era un ser que irradiaba una fuerza vital tan grande que nadie escapaba de ella. Era una gran poeta y todos podíamos captar su pasión creadora. A su lado, como amiga, siempre tuve la sensación y el temor de que, cuando ella muriese, se llevaría consigo una parte de la vida misma.

Catalina es el molde de la mujer montaña / encendida de sueños, realizada en hazañas... Es la tierra que se hizo espíritu y palabra / y tierna, terca, abrupta eternamente canta... / Es un sol que en la tierra de incógnito camina / que a veces quema, incendia / pero muchas germina...

-¿Eres poeta o poetiza?

-Estoy muy asimilada a la palabra poeta; la prefiero.

-¿Cuándo nació tu vida literaria?

-Lo primero que escribí cuando era muy pequeña fue "Nunca voy a escribir porque escribo muy mal" y enseguida empecé a hacer poesía, después de leer Perlas Negras, de Amado Nervo. Él escribió poemas muy profundos, pero una simple estrofa de ese libro me hizo descubrir un mundo muy especial.

De pie / que sobre la roca que altanera cubre la mar / con sus espumas blondas / veo surgir la Luna / esa viajera tan pálida / tan triste de las sombra.

-¿Cuál es el mensaje que quieres dejar con tu poesía?

-Que debemos luchar a pesar de todos los inconvenientes que se presentan en la vida.

¿Cómo cargar al mundo / con mi montón de escombros? / Tengo fe en mi agonía/ y si bebo la púrpura de mis horas oscuras / es por la luz ultérrima / y aunque aplastada en sombra / muerda brea mi entraña / a gritos proclamaré la aurora / y no me vencerán ni aridez ni tiniebla / porque no puede ser una pesada broma la existencia / y si lo fuera / más allá de hojarascas arrasan mis designios / penarían mis manos tras su ancestro de garras y montañas / hasta arrancarle al tiempo de su aborto exabrupto / un nuevo transcurrir de luces obstinadas.

-¿Cuál de tus poemas ha tenido más eco en tus recitales?

-Tren Relámpago y acaba de ser grabado en un CD por la Cámara de Comercio de Lima, junto con poemas de Catalina Bustamante y Doris Moromisato

TREN RELÁMPAGO

Estoy corriendo como tren de luces,

arranco espacios, alzo, rompo, parto;

estoy tronando, como luz ardiendo;

estoy trinando el trueno de mi canto.

Estoy cruzando sesgos, rampas, puentes;

blandiendo bríos de cuchillo y canto;

canto ululante, como sueño hirviente;

veloz espacio de chirrido y llanto.

Estoy volando por galaxias huestes,

estoy alzando polvareda de astros,

ardiendo en flores de perfumes fieros,

surtiendo a tajos sorpresivos cardos.

Estoy girando rieles, llanto, sangre;

velocidando chispas, frenos, saltos;

máquina tromba, fogonero trilla;

túneles, sombras, cuajos, muertes,
partos.

Estoy surcando por mi estepa sombra,

estoy cuajando por mi instante raso;

Meteoro marca, de mi marca instante,

final del aire en mi latido atajo.

Estoy fraguando con mi muerte vida,

metales rojos en mi cuerpo harapo;

estoy cantando en fogonero trilla

el grito instante de mi tren relámpago.

http://www.geocities.com/foterografia/elviraordonezentrevista.html

Ver en línea : Elvira Ordóñez - Entrevista por Frank Otero Luque

Este artículo tiene © del autor.

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