Portada del sitio > LITERATURA > Poesía > Selección Personal de Poemas
{id_article} Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

Selección Personal de Poemas

Daniel Adrián Madeiro

Argentina



Espero que disfrutes de la lectura de estos cuarenta y dos poemas que, gracias a la generosidad de este portal, puedo acercarte hoy.
También quiero que sepas que doy mi consentimiento a toda persona física o jurídica que lo desee, para: publicar, difundir, copiar, citar total o parcialmente, imprimir o traducir a cualquier idioma los textos incluidos en este escrito, por cualquier medio, siempre que lo haga sin fines de lucro, preferentemente motivado por el objetivo de ayuda al prójimo. En todos los casos deberá respetar fielmente el texto, citar al autor e incluir esta cláusula para que otros también puedan tomar conocimiento de este permiso.

P o e m a s

Daniel Adrián Madeiro

Agradecimiento:

A mi DIOS (Fuerza y Escudo mío)
A mi Esposa (que me ama a mí y a mis sueños)
A mis Hijos (que festejan mis poemas)
A mis Padres (sin los cuales no estaría aquí)

QUIERA DIOS

Quiera DIOS que yo escriba lo que Él quiere
y que quiera que lo escriba yo.
Quiera DIOS que el mejor verso te entregue
para que sea refugio de los dos.
Quieras Tú entender lo que DIOS quiere
y te sumes a esta construcción.
Recordemos los dos que DIOS pretende
que ayudemos a batir tanto dolor.

REFLEXIÓN SOBRE UNA FOTO

Yo no soy el de la foto,
soy el que él tiene dentro.
Allí sólo ves la cáscara,
mi envase, lo externo,
lo que usa mi Yo,
lo que llamas cuerpo.
Yo no soy la carne
pegada a los huesos;
Yo, tú, todos somos
mucho más que eso.
Así que en la foto,
esa que estás viendo,
no me ves a mí,
vez a mi instrumento;
la máquina humana,
la sangre y los nervios,
con la que te escribe
mi Yo a Ti los versos.

LA EMPRESA

Este lugar apesta.
Aunque un clima artificial
tape el aire nauseabundo,
este lugar apesta.

Miles de compañeros fueron
muy seriamente infectados.
Recuerdo en sus primeros días,
los días en que llegaron,
se los podía ver a todos
tan enteros y tan sanos,
de tan óptima apariencia,
que, ¿quién podía imaginar
que habrían de caer víctimas
del desgaste en esta empresa?.

Este lugar apesta.
Aunque su luz sea más sana
que la luz del sol ahí fuera.
Este lugar apesta.

Muy de a poco, como siempre,
día a día, hora tras hora,
un mal coge sus cabezas
y de a poco los devora.
Y una vez allí instalado,
la gente que uno veía,
en un principio, tan sana,
cae en el rincón más bajo
de los más bajos instintos.
Se hace su mirada altiva,
sus ojos cambian el brillo,
muchos se vuelven traidores
y entregan en sacrificio
a los dioses de la empresa
hasta a su mejor amigo.
Otros, en cambio, se tornan
como autómatas. Su ser
se desprende de lo humano,
ya no son hombre o mujer,
son máquinas que no sienten,
sentir no les queda bien,
sentir es algo mal visto,
lo bien visto es parecer
aplicado y siempre listo
para cualquier menester.

Este lugar apesta.
Aunque el piso esté alfombrado,
y aunque luzcan sus paredes
imponente empapelado.
Este lugar apesta.

Aquí aman a fríos hacedores,
a las almas vacías de ideales,
a los que aman sus trabajos,
sus oficios terrenales.
Ellos son los bien mirados.
Y escaleras y pasillos
suelen ver desesperados
corriendo a ex individuos,
excelentes empleados,
con esa ansiedad idiota
del burro ante la zanahoria
inalcanzable adelante,
dejando todo por la obra.

Pasan así miserables
sus días, meses y años,
asolados por la peste,
y no hay forma de salvarlos
cuando la peste los toma.
Da mucha pena mirarlos
simulando sus sonrisas,
como estúpidos esclavos.

Este lugar apesta.
No vale este sacrificio,
por más que haya buena paga,
que es poca cuando a las horas
sin tus hijos las comparas.
Este lugar apesta.

Y a mí que escribo estas cosas,
si llegaran a saberlo,
mi cuerpo crucificado
ante todos sería expuesto.
Pues no hacen falta en la empresa
poetas para rimar
sobre angustias y miserias,
sobre esta peste, este mal,
pues es eso subversivo
en tanto invita a pensar
que puede haber otro mundo,
un mundo que disfrutar,
un mundo donde los que amas
son la única prioridad;
que reemplaza al escritorio
por la mesa familiar;
que prefiere cobijarse
bajo manos de tibieza,
antes que vestir galones
y ser líder de la empresa;
un mundo que no se olvida
porque es muy malo olvidarse
que es bueno vivir la vida,
un "te quiero" no callarse,
pues nadie tendrá tiempo extra
cuando la muerte le llame.

Este lugar apesta.
Hay fuerte hedor a excremento.
Penetra en cada oficina
de esta mole de cemento.
Este lugar apesta.

La empresa devolverá,
luego de años de tormentos,
a los que ya no le sirvan
porque se le han puesto viejos;
descartará al que no pueda
ya archivar en un fichero,
a los huesos que sean flojos
para palas y aparejos;
los sacará de sus filas,
cercanos al cementerio,
y a algunos dará limosna
que les sirva de sustento.

Este lugar apesta.
Afuera hay sol y viento,
afuera huele muy bien,
afuera el aire es perfecto.
Afuera te espera alguien
a quien retaceas tu tiempo,
sal a la calle a buscarla,
y cuando sientas sus besos
resucitarás glorioso,
rescatarás a tu cuerpo
y a tu alma. No te rindas
que afuera el aire es más fresco.

SEPARACIÓN

Recostada en su hombro izquierdo llora ella;
con su mano diestra el pelo le acaricia él;
parece que la vida dejó de serles bella
y abrazados despiden al amor que se fue.

Mañana, cuando viejos los delate el espejo,
pensando ella en su vida y en su vida pensando él,
este joven momento los unirá de nuevo
y gozarán el tierno amor que hoy se les fue.

HOMBRES GESTANDO

Montados sobre los andamios,
golpeando la piedra,
mezclando la argamasa,
fijando los ladrillos,
ensamblando las tejas,
empotrando puertas y ventanas,
revistiendo los pisos,
los humildes obreros
dan a luz un nido ajeno.

EL CIEGO DICE …

No hay sombra mayor
que estrechos pensamientos,
ni un peligro más grande
que la gris ignorancia.
Comparado con eso
mi eclipse es sol radiante.

No me asusta el oscuro
horizonte ante mis ojos,
sí me inquieta la negra
canción de los soberbios.

Puedo ver el camino
que conduce al desastre
de sentir que se tiene
el mundo en una mano.

Mis ojos ven mas lejos
que los ojos de un hombre
que no sabe vivir
de cara a la alegría.

Mi bastón no refleja
mi visión de las cosas,
mis sentidos intactos
me hacen ver otra esencia.

Quiero ver mas no puedo;
no soy el peor ciego.

REFLEXIÓN (QUE SE MUERE)

Que se achica, que se achica,
que se achica este país.
Que se achica, que se achica,
lo que era gente feliz.

La calle acuna a los niños
hijos del desinterés,
queman maderas de abrigo,
mendigan para comer.

Que se muere esta Argentina,
que no para de sangrar.
Las sanguijuelas se hinchan,
los pobres no pueden más.

Quien se apiada de los pobres
es un gran conspirador
que atenta contra un sistema
que es ciego frente al dolor.

Los pocos llenan sus panzas,
para pocos lo mejor.
Veo la injusticia que avanza,
veo sepultar el amor.

Yo me pregunto qué pasa
que a los dueños de la tierra,
tenerla no les alcanza
y no sufren por las miserias.

Nuestra Argentina tiene hambre
de justicia y de igualdad.
No te quieras salvar solo.
Sólo la unión vencerá.

ME VEO EN TUS OJOS NEGROS...

Me veo en tus ojos negros
cada mañana al despertar.
Una caricia, un mate, un beso...
y a trabajar.

Desde allí te recuerdo,
sos muy fácil de extrañar.
Un amor verdadero
es prisión y es libertad.

Que valiosa es mi vida
si los dos estamos bien.
Tu amor es fuerte viga
que me brinda su sostén.
Nada, nada lastima
si nos brindamos los dos,
porque para esta vida
nada puede
superar al amor.

IDEAL

Te quieren deshacer,
te quieren desalmar,
te quieren convencer
que ahora se llama "el bien"
lo que antes era "el mal".

Te quieren corromper,
te quieren arruinar,
quieren que no pensés,
quieren que lo inmoral,
se torne lo normal.

Vos deciles que no,
que hay un mundo mejor,
que los que amás y vos
desean construir
un mundo sin dolor.

No te dejés caer,
no me bajés los brazos,
no dejés de soñar,
no dejés de luchar
aunque te hagan pedazos.

Mediocres hombres hoy
gobiernan el planeta,
y vos no le importás,
tampoco los que amás,
aman sus billeteras.

Vos deciles que no,
que sostenés tu idea,
que no te rendirás,
que no destruyan más,
que vos amás la tierra.

No caigas en su red,
no amés sus espejismos,
no seas como ellos,
no te le asemejés,
se aman solo a si mismos.

Dame tu mano amigo,
salvemos esta tierra,
ya me cansé de ver
tanto hambre y corrupción,
desamor y miseria.

No tengas miedo, no,
el poder está en vos,
si nunca te rendís,
si jamás te cansás,
serás el triunfador.

ÁRBOL, ESTOY AQUÍ...

Árbol, estoy aquí,
me apoyo sobre tu tronco.
La sombra tuya me acoge,
tu verdor me da reposo.

Pasa el viento y huele a hierba.
Todo es paz. Estamos solos.
El cielo es celeste y puro,
el riacho fluye sonoro.

Árbol, te contaré algo
que no le he contado a otros,
solos aquí, tú y yo,
quedará esto entre nosotros:
Vendré a beberme tu sombra
cuando se cierren mis ojos.

EL GUERRERO

Mi vigilia es perpetua, soy perfecto soldado;
divido el tiempo en luchas, no cuentan sol ni luna;
es la sangre enemiga el trofeo más deseado
de mi espada en combate, implacable y segura.

Detesto la piedad, mi corazón es duro,
mi temple es un diamante, mis brazos siembran muerte;
mas hay un lado flaco que ha quebrado a mi escudo,
yo necesito guerra para sentirme fuerte

y hoy flojos adversarios me han dejado solo.
Se vacía mi vida, no recobra un sentido.
Hoy corté sus cabezas, las aplasté en el polvo,
y no hay motivación, ya no hay enemigos.

HAY LAGRIMAS ...

Hay lágrimas sobre los cristales;
hay perlas pendiendo de los sauces.

El agua se perfuma en los jazmines,
se desliza en los paraguas,
se lamenta en los pilotos,
se alegra en las cabezas descubiertas,
resuena en los charcos,
se hace río a los niños
y agobio a los ancianos,
es frescura a los jardines
y vigor a los torrentes.

El agua baja silenciosa
hasta las bajas tumbas
y le cuenta a los muertos
que, como ayer, hoy llueve.

EL SEPULTURERO DICE...

Todo comenzó una tarde,
el sol planeaba ocultarse,
yo jugaba entre los surcos
de la huerta de mi padre.

Redondo, rojo, sangrando,
ya moribundo, un tomate,
agonizaba en el polvo,
era imposible salvarle.
Las hormigas lo rodeaban,
lo desgarraban las aves,
muy pronto se pudriría,
lo suyo era irremediable.

Y me apenó su infortunio,
no poder darle rescate,
verlo esclavo de esa suerte
negra al rojo tomate;
y alguien catalogará
mi historia de disparate;
que ante un fruto muerto esto era
cosa cercana a un dislate,
pero no sólo por esto
mi alma empezó a inquietarse,
sino porque era uno mas
de otros hechos alarmantes.

Comprendí que aparte de
la expiración del tomate,
plagada estaba la Tierra
de muerte por todas partes:
moría el gorrión, la azucena,
el árbol de cacahuate;
fenecía el valor del oro,
si perdía sus quilates;
sucumbía en la mustia rosa
su vivo rojo granate;
por igual buenos y malos
morían en el combate;
la muerte asolaba tanto
al sabio como al orate;
y hasta yo, joven mozuelo,
un día no iba a despertarme.

Se agigantó mi temor,
no era esto insignificante.
Mi mente se percató
de esta cuestión terminante:
que un mismo suceso a todas
las cosas ha de llegarle...
la muerte.

Pero algo bueno a esto malo
al final supe encontrarle;
en ello descubrí un trabajo
que jamás iba a faltarme:
Sepulturero.

En la huerta de mi padre
el sol planeaba ocultarse;
huía con rumbo oeste,
la noche venía a matarle.
Redondo, rojo, sangrando,
ya muerto, cogí al tomate,
y cavé su sepultura.
Quiera DIOS que en paz descanse.

AUTOAYUDA

NOTA: Como resultará evidente, este poema nació en una crisis donde, no alcanzándome el apoyo externo, tuve que generarme este recurso para fortalecerme. Mientras lo hacia también entendí que podría serle útil a muchos. Cuando lo lean les sugiero que reemplacen mi apellido por el de Ustedes o por su nombre.
Verán que les será de ayuda para esos momentos difíciles que todos tenemos.

¡No te rindas, Madeiro!, ¡No te rindas!,
ganarás y perderás muchas más veces;
difícil es al hombre estarse por encima
de sí mismo, sin marearse y sin caerse.

¡No te rindas, Madeiro!, ¡No te rindas!,
ve cuesta arriba, nunca marches cuesta abajo.
¡No te rindas, Madeiro!, pues tus días
recién comienzan y resta aun mucho trabajo.

¡No te rindas, Madeiro!, ¡No te rindas!,
que no haya fuerza que pueda detenerte;
que tu pasión escude a tus heridas;
haz que Madeiro sea sinónimo de Fuerte.

¡No te rindas, Madeiro!, ¡No te rindas!,
pon la Verdad como blasón de tu lucha,
rige con ella las riendas de tu vida,
afirma el paso, la cumbre es tuya.

CLON

El otro día escupí,
hay uno igual a mí.
Me corté y salió sangre,
de mí hay un enjambre.

Todas copias de mí son;
yo no soy yo, ya soy un clon.

Ahora puedo ser
un líder bueno de esta sociedad
y, al mismo tiempo, puedo ser
quien lo asesine sin piedad.

Todas réplicas de mí son
pero me son ajenas, son mi clon.

Un sacerdote, una anarquista,
un mercenario, un pacifista,
un boxeado, un curandero,
un libertador y un carcelero,
un enfermo, un enfermero,
un ladrón y un cerrajero,
un artista, un destructor,
un hombre mudo, un orador,
un dominador, un esclavo,
un hombre sabio, un hombre tarado,
uno bien vestido, otro rotoso,
un hombre veraz, otro mentiroso,
un chico malo, un buen chico,
un hombre pobre, un hombre rico.

EL SUICIDA DICE…

Un estallido aturde
mi cabeza a las once
y un laberinto oscuro
crece hasta el infinito,
ante mis ojos húmedos,
marchitos, tan perdidos.

No me cura el calor
del pecho de mi madre;
la fuerza de mi padre
no puede sostenerme;
son vanas tantas cosas
y... sin embargo hay otras
que me cargan el pecho
de una inmensa sonrisa.

Queda un instante y vivo
los años de mi vida,
redescubro momentos
felices de otros tiempos.

Sobre el charco carmín
brego por levantarme.
Estallido, once y uno,
todo dice: ¡Ya es tarde!.

Desde un lugar oscuro,
aterrador, infame,
laberinto sin luz
que da a ninguna parte,
mi voz, ahogada en sangre,
pugna por ir a hablarte,
pedirte: ¡No te rindas!...
Pero son once y dos,
y ya no puedo,
es tarde.

LA MADRE DICE…

Como juegas pequeño
acunado en mi vientre,
como mueves tus pies,
tus manos. Me acaricias
Quizá es porque adivinas
que estoy y estaré siempre
para velar tu vida;
que aun grande, envejecido,
te sentiré aferrado como hoy
de ombligo a ombligo,
puesto que estarás siempre
muy aquí, dentro mío.

Te tejí, ya verás,
una hermosa mantilla;
te compré, ya usarás,
sábanas muy sedosas,
un oso de peluche,
cascabeles dorados,
y de haberlo podido
un cielo con mariposas
y el arco iris, la luna,
el sol para abrigarte
y un río de agua pura
donde poder bañarte.

Pronto vendrás y hay algo
que quisiera decirte:
saldrás de un mundo tibio
a otro que es cruel y frío;
pero nada te agite,
puedes estar tranquilo,
mis brazos serán muros,
dormirás protegido;
mis manos como garras,
terror de tus enemigos;
mis pechos descanso y néctar
hijo y corazón mío.

Si te hablo es porque sé
que escuchas lo que te digo,
si supieras cuanto ansiaba
que estuvieras conmigo.
Soñé mucho este momento
pues para eso he nacido.
Voy a decirte un secreto,
ven, acércame tu oído,
que tu papá no lo sepa:
vibro al son de tus latidos.

Falta poco para vernos,
retoño tierno, hijo mío.
Cada vez que vea tus ojos
se hará el dolor fugitivo,
tu cuerpo se poblará
de mis besos encendidos,
mis pechos estarán dispuestos,
no se secarán mis ríos;
a donde tus pasos vayan
tras de ti irá el corazón mío;
por ti velaré en las noches,
no tendrás noches de frío;
me dolerán tus dolores,
tu alegría me será alivio;
siempre será bendición
para mí haberte parido,
haberme sentido plena,
mujer, gracias a ti
hijo y corazón mío.

LA VOZ DE CRISTO

No he muerto como muchos creen,
no fenecí en la cruz como algunos piensan;
vivo todavía porque aun me necesitan
los que sufren pena, miseria, inclemencia.

No he quedado abajo, dormido en la tierra,
no logró Pilatos terminar conmigo;
salí del sepulcro en el año treinta y tres
y, hasta el fin del mundo, continuaré vivo.

Vuestros pecados me llevaron a la cruz
donde: Elí, Elí, lama sabachtani!, pronuncié cuitado;
creí que ya DIOS no estaba conmigo
y fue cuando más estuvo a mi lado.

Y tembló la tierra al creer mi muerte
y se enfureció el mar al verme moribundo,
y se quebró el cielo al verme sufriendo
por los pecados que había cometido el mundo.

Pero aun sigue vivo mi espíritu en cada uno
de los seres humanos que habitan la tierra,
porque aunque en Gólgota me hallan enterrado
y mi carne se halla ido, mi espíritu queda.

Quedan siempre adentro, de cada conciencia,
mis enseñanzas, mi vida y mi último llanto,
lo que brindé al mundo mezclado en tinieblas,
mi oración final y la sangre que he derramado.

MOISÉS FRENTE A LA ZARZA

Desde niño intuí
una obligación futura,
oculta,
difusa,
de un formato ambiguo
pero firme en su afán de convocarme.
Y se sumo a mi vida
el cisma de mi alma,
la discordia entre saberme egipcio
y sentirme ajeno.
La defensa de un esclavo
se asoció a mi suerte
con la angustiosa huida
por matar al guardia.
Me dio tierra extranjera
una tienda y sustento,
y a Séfora, y un hijo,
y pastos y ganado.

Ahora, desde la zarza
"Yo Soy" me pido algo,
"Vuelve a Egipto y libera
a mi Israel esclavo".

Lo intuía y pasó,
hoy DIOS me ha convocado.

ARJUNA Y EL MAESTRO

Arjuna, entregado a morir,
dejó su arco y sus flechas
y lleno de dolor
se tomó la cabeza.
- Prefiero dar mi pecho
desnudo ante las armas-.

Krishna, mansamente,
observa llorar a Arjuna:
- Este dolor es vano,
¡De pie presenta tu alma
en camino a la victoria!-.

Arjuna, ya más sereno,
presta oídos al Maestro
que dulce y sabio declara:

- Placer o dolor,
ganancia o quebranto,
victoria o derrota,
alabanza o escarnio,
recíbelos entero,
que tu deber es ese.
Aprende a hacerte libre
de todo par de opuestos,
de bienes pasajeros,
de este mundo mudable.
Permanece sereno
en tu ser verdadero.
Que tu acción sea recta
allí por donde vayas;
en todos los senderos
me encontrarás un día,
pues soy todas las formas
que el hombre conjetura.
No sueñes con los frutos
y te volverás sabio
y firme como roca
puesta en Mí tu mirada.
Armoniza tu mente
y vendrás a mi lado.
Cuando veas lo que existe
piensa que es una sombra,
un ápice tan sólo
de mi poder y gloria-.

Luego de esto el Maestro
le permitió a Arjuna
poder verlo tal cual
es su Suprema Forma.
El príncipe observó
la grandeza de Krishna.
Su luz tornaba opaca
la de un millón de soles.

- Yo soy el que ilumina
toda la naturaleza;
los tres modos del tiempo
coexisten en mi esencia.
Soy el Ser y el no Ser,
Infinito, Absoluto,
Bien Supremo-.

- Desvanecida está
por tu poder divino,
Inmutable Maestro,
mi angustia y toda duda
la venció tu sapiencia.
Seguro estoy de actuar
de acuerdo a tus palabras-.

Tenemos la certeza,
después de lo narrado,
que Arjuna victorioso
enfrentó su destino,
aunque el Bhagavad Guita
culmine allí el relato.

EPPUR, SI MUOVE (*)

Con rigurosa lentitud de caracol,
lleno de parsimonia en sus movimientos,
deambula por la acera el animal
que en la vejez marcha sobre tres patas.
Frente a sus añosas arrugas
y su palmaria decrepitud,
parecería imposible apostar con certeza
que avanzará otro paso;
sin embargo... se mueve.

(*) "Sin embargo, se mueve", frase atribuida a Galileo Galilei.

ADVERTENCIA

Hastía el trabajo,
fastidia el sudor,
que ayer hizo frío,
que hoy hace calor.
Molestan los niños
botando el balón;
que engordé y me queda
chico el pantalón.
Que mi mujer quiere
vestirse mejor;
que aumenta el trabajo
mas la paga no;
que no tengo fondos,
que el saldo es deudor;
que ni tiempo tengo
para ir al doctor,
y el úrico crece
y el colesterol,
y sufro de estrés
y de la presión.
Y ahora, para colmo,
llega este dolor
y no me repongo
de la frustración,
que aun había anhelos
en mi corazón,
y arrancan mis sueños
y matan mi amor...
que he muerto y soy nada
dentro de un cajón.

LA AMANTE

Él te dijo una vez que le gustabas mucho
y fue a tu alma lo que es el agua en el desierto;
inundó con mentiras el corazón tuyo,
y quisiste creerle aunque no fuera cierto.

Le diste de tu huerto los frutos mejores,
callaste tu dolor para ser su alegría,
su calor abrigó tus viejas ilusiones
de ser su amada única para toda la vida.

Hoy tus manos extrañan la carne que ha partido
hacia la única amada, la realmente querida,
y está tu corazón como un ciego perdido
y tu alma suplicando que llegue otra mentira.

YO NO ME QUEDO CON ESTO

Cuando me despierto a la mañana
pienso: la rutina, un día más.
Voy al trabajo y encuentro que mis ganas
no son las mismas que años atrás.

Salgo a la calle y al verla encuentro
que los pobres todavía están.
Son más de siete los anillos del infierno.
¡Qué cosa esta sociedad!.

En cuadrados de colores te muestran
Biafra, un robo y Superman,
tan bien mezcladitos y adornados
que no dan tiempo para pensar.

Pero yo quiero pensar
y soñar que esto mejorará.
Si DIOS quiere, y tú colaboras,
esto se puede cambiar.
Yo no me quedo con esto,
voy camino hacia otra sociedad.
Si DIOS quiere, y tú colaboras,
juntos podemos llegar.

Me imagino ciudades sin fronteras
con puertas que nadie tendrá que cerrar,
cada hombre cultivando su tierra,
cada mesa con su pan,

chicos que no juegan más a la guerra,
chicos que juegan a la paz,
fábricas de armas hechas escuelas
enseñando no volver atrás.

Gente bien preocupada en la gente
haciendo que todo ande bien,
sin racismo ni egoísmo y pendiente
de ayudar sin mirar a quien.

Por eso quiero pensar
y soñar que esto sucederá.
Si DIOS quiere, y tú colaboras,
esto se puede lograr.
Yo voy camino hacia eso,
voy camino hacia esa sociedad.
Si DIOS quiere, y tú colaboras,
juntos podemos llegar.

LA MENDIGA

Esta mujer y su niño
viven vidas amputadas,
se puede ver en sus ojos
que les falta la esperanza.

Quién sabe por qué razón
es la vereda su casa;
por qué la mano extendida
le ruega a todo el que pasa:

Cómpreme, señor, le pido.
Cómpreme, que es poca plata.
Todo seguimos camino
rehuyéndole la mirada.

En sus brazos mece al niño
que sueña con un pan gigante;
pero se ríen las vidrieras
de que el niño tenga hambre.

La ilusión cae en el cemento
como un castillo del aire:
Se enfrían los sentimientos.
DIOS huyó de Buenos Aires.

LA SABIDURIA DE ELLAS

Ellas saben que ellos
las devoran con la mirada;
que sus faldas no las cubren
de los deseos ardientes
que despierta la ilusión
de poseer sus cuerpos;
que sus senos son más
llamativos que el oro;
que sus nalgas pueden regir
el destino de los pasos de ellos.
Ellas saben que su fragilidad seduce;
que sus cadenciosos bamboleos
establecen nuevos ritmos
en los corazones de ellos.

Pero no quieren saber que,
aunque les prometan el cielo,
las más de las veces,
serán meros objetos balsámicos,
ánforas que recibirán agua impura;
que sólo algunos pocos estarán con ellas
amándolas con ternura,
como si fuera para siempre.

Por eso ellas sufren
fugaces amores,
falaces pasiones,
duros desencantos…
porque hay algo que ellas
se niegan a saber.

DESPIDO

Y se tuvo que ir
porque ya no hacía falta;
porque se llama perdida
el que ya no es ganancia;
porque restar, a veces,
ayuda a las finanzas;
porque hay quien hace cuentas
usando sangre humana.

Y se sintió perdido,
vacío de certidumbres,
cercado por gusanos,
aislado de los hombres.

Y se marchó a la nada
llorando por aquellos
que cobijan sus brazos.

RISUEÑA INVASIÓN

En aquel lugar del parque
la gruesa rama del viejo sauce,
recostada desde hace meses
entre la hierba y las flores silvestres,
es un caballo manso
capaz de galopar la luna.

Los cercos de ligustrina,
las frondosas matas
de margaritas campestres,
el ombú y los otros árboles,
acogen a tiernos, vivaces
y momentáneos fugitivos,
inconscientes del paso de las horas.

Dentro de la casa,
crayones y acuarelas,
hojas, pinceles, muñecos,
cuentos de hadas y duendes,
se instalan sobre el piso,
para estar al alcance
de los enanos dueños
de nuestro corazón.

Los niños invadieron todo
y juegan.

A LOS DESAPARECIDOS
(de cualquier lugar de la Tierra)

Nunca más los volvimos a ver,
nunca más sus olores tuvimos,
nunca más el calor de su piel,
nunca más sus sueños y caprichos.

Sólo a veces suspender la pena,
sólo a veces retener el llanto,
sólo a veces la vida serena,
sólo a veces callar el espanto.

Para siempre sus primeros pasos,
para siempre su amor en las noches,
para siempre de mamá el regazo,
para siempre sus risas, sus voces.

Nunca más compartiendo la cena,
nunca más levantando las copas,
nunca más un lugar en la mesa,
nunca más el sabor de sus bocas.

Sólo a veces reírnos un poco,
sólo a veces despejar la mente,
sólo a veces no sentirnos solos,
sólo a veces olvidar su muerte.

Para siempre en el alma instalados,
para siempre escuchar sus latidos,
para siempre querer abrazarlos,
para siempre soñar que están vivos.

FUGACIDAD DEL COLOR

Están blancas las nubes,
dorado el sol del cenit,
celeste el firmamento.
La rosa sigue rosa,
violeta la violeta,
rojo vivo el coral,
el malvón todo verde.
La tierra muy castaña,
el agua transparente.
agrisadas las piedras.
Azul mi pensamiento,
negro todo el futuro
y mi alma sin color
desde que me dejaste.

FATALIDAD

La semana pasada conversamos
de la familia,
del trabajo,
del futuro;
nos abrazamos al partir
y cada uno
se fue a vivir
alegre con la vida.
No volví a verlo hasta hoy
y hay una herida
que desangra en mis ojos azorados,
al verlo hundido
en un sueño sin salida,
ajeno a todos
los sueños que nos contamos.

PALABRAS DE ADÁN A EVA

El día que en Edén te vi
juré amarte para siempre,
y es verdad, no te mentí;
pero esa astuta serpiente
comenzó a sembrarnos dudas:
¿Es verdad que DIOS ha dicho
que no coman fruto alguno
que haya en este paraíso?;
y le contestaste tú:
"DIOS nos permite comer
de todo árbol que crece
en este puro vergel;
sólo del que está en el centro
su fruto nos prohibió ingerir
pues de hacerlo, Él ha dicho:
Ciertamente han de morir".
Y repuso la serpiente
que aquello no era verdad
que como DIOS nos haríamos
conociendo el bien y el mal.
Y tú probaste del fruto,
y del fruto probé yo,
y nuestros ojos se abrieron,
y el vernos nos sonrojó.
Después DIOS vino y dictó
con dureza su condena:
a ti dolores de parto
por cada hijo que tuvieras;
a mí que ganaría el pan
con el sudor de mi frente;
y a los dos lo ya advertido
por no obedecer, la muerte.
Y ahora, solos por la Tierra,
tú pariendo con dolor
y yo sufriendo el trabajo,
reos de muerte los dos,
no creas que estoy demente
si te repito alma mía
que te amaré eternamente,
pues aquel fruto, ese día,
me mostró el bien y el mal
y aunque la muerte nos lleve
será nuestro amor eterno
porque el amor nunca muere.

CAMINA HACIA LA LIBERTAD

Camina hacia la libertad
hasta que sea completa.
Que nadie te detenga
por pensar diferente;
que puedas opinar
con tu ventana abierta,
que no haya quien pretenda
sus ideas imponerte.

Camina hacia la libertad
hasta que sea completa
con ideas sin murallas,
más trabajo y sustento;
porque nunca es real
allí donde hay pobreza,
la libertad es falsa
donde hay un hombre hambriento.

Camina hacia la libertad
hasta que sea completa,
hasta que sea de todos
y abrace al mundo entero;
hasta hacer realidad
dejar la puerta abierta,
sin temor de los lobos
aunque habiten corderos.

Camina hacia la libertad
hasta que sea completa.

PASADO

Es cierto.
No era bello a la vista
aquel humo en el cielo;
las largas chimeneas
contaminando el aire;
el hollín sobre el blanco
umbral de las ventanas;
las calles inundadas
de camiones de carga.

Es cierto.
No era hermoso
ver los ferrocarriles,
los subtes y los micros,
atestados de gente
de mañana y de tarde;
viajar como sardinas,
parados, sudorosos.

Es cierto.
Solían verse
las ratas en el puerto,
recorriendo galpones,
y olían mal las aguas,
y los barcos que anclaban
ensuciaban el río.

Es cierto todo aquello,
pero también es cierto
que ya no queda nada,
ni fábricas, ni puertos,
ni camiones de carga,
ni medios de transporte
atestados de obreros.
Y si ves una rata,
te juro compañero,
que sin duda hasta ella
añora todo aquello.

EL MOMENTO ESE

Primero sintió la cálida humedad
de las lágrimas de ella,
recorriéndole el rostro tranquilo,
las mejillas redondas,
mientras los labios descoloridos,
apoyados sobre su oído izquierdo
reiteraban acongojados
aquella joven promesa de amor eterno.
También sus hijos lo abrazaron
fuerte y emocionadamente,
sin ocultar el llanto.

Luego observó de que modo,
aquel señor bien vestido,
gesticulaba diciendo que
todo pasó muy rápido,
como pasa una chispa,
y que eso, en el fondo,
es lo que siempre se espera.

Después la habitación
quedó vacía por unos momentos
hasta que unos pasos llegaron hasta él.
Era ella que volvía para acariciarlo.
La disfrutó como nunca,
como jamás la disfrutaría.

Finalmente,
sus duros ojos abiertos se nublaron;
lo apresó la oscuridad
para dejarlo solo,
en un lado profundo y polvoriento,
muy lejos de ellos…
muerto en paz.

CAMINOS DISTINTOS

Hay corridas en Wall Street,
el barril de crudo aumenta;
si no se logra un acuerdo
quizá una guerra convenga.
Las estadísticas muestran
crecimiento en la pobreza
mundial, pero a poderosos
no les hace el dolor mella.
Los banqueros de euro o dólar
vigilan muy bien la brecha,
que si uno gana otro pierde,
no hay aquí izquierda o derecha.
Se apura aquel, corre ese,
buscando aumentar la renta,
traicionando si hace falta
por ganar toda moneda.
No toquen mi alma sus manos.
Aléjense de mis letras.
No es para ustedes que escribo.
Apártense, me molestan.

CARTONEROS

En mi país, en mi patria,
quien aquí esté puede verlos,
hay miles que diariamente
las calles van recorriendo
en bicicletas, con carros,
o en camiones siempre llenos.
Son hombres, mujeres, niños,
la otra cara de mi pueblo,
ciudadanos olvidados,
de ocupación: Cartoneros.
Los ves abriendo las bolsas
de basura y revolviendo;
buscan papel o cartón
que separan con esmero.
Y sus carros van repletos
del tesoro que adquirieron:
pilas de diarios, revistas,
de cajas, de libros viejos.
Me es imposible mirarlos
y no imaginar al verlos
que en mi país cada día
está más cerca el momento
en que suenen alarmantes
las sirenas de bomberos,
pues donde hay mucho papel
tarde o temprano hay incendio.
Quiera DIOS que me equivoque,
que sea un mal presentimiento
sin sentido y que el cartón
que juntan los cartoneros
no se prenda fuego nunca,
que se transforme en aquello
que todos necesitamos
abrigo, salud, sustento,
y se lean buenas noticias
en tu papel, cartonero.

CAMINO A LA UNIÓN

En mi juventud soñaba
con una única bandera
ondeando sobre todo el orbe,
igual en toda la Tierra.
Han pasado varios años
y aun sostengo esa idea.
Pero ya no veo prudente
que solo una sea la enseña,
pues ello no reflejaría
la diversidad de ideas,
lo que cada pueblo es,
aquello que su bandera
resguarda bajo el diseño
con colores y viñetas:
su historia, su folclor,
a su gente y su sapiencia.
Por ello, propongo entonces
que una foto del planeta
se incorpore a cada una
de todas nuestras banderas;
en un ángulo, en el centro,
en donde mejor se vea,
y sea así un recordatorio
de esta única casa nuestra,
que es propiedad de todos
pero nadie es dueño de ella;
que como decían los indios
que habitaron en América:
"no es herencia de los padres,
nuestros hijos nos la prestan",
y diciendo así enseñaron
el deber de protegerla.
Será tu labor, si quieres,
ayudar a esta propuesta;
impulsar el surgimiento
de una nueva conciencia
que cuando piense en países
ya no tema a las fronteras,
que por encima de todas
las humanas diferencias
ame a la Tierra, su casa,
y a los hijos que ella alberga.

VASIJAS REBOSANTES

Todas las aguas
calman la sed del hombre
y de las bestias;
todas alimentan el verde
y vivifican la tierra
con lluvias y rocíos;
todas las aguas son una,
inmensa, poderosa,
por arriba, sobre y debajo
de toda la tierra,
rodeando y penetrando
todas las cosas.
Cada cual calmará su sed
con el agua encontrada,
hasta que logre ser
una vasija rebosante
del agua Única.

SINÓNIMO TIERRA HOGAR

Contaminaron con petróleo
los mares, los océanos
y arrojaron inmundicias a los ríos;
de haber sucedido
en el tanque de agua de nuestra casa
gritaríamos furiosos.
Arrojaron gases invisibles,
ponzoñosos, en el aire,
y dañaron el ozono,
y elevaron el calor global;
de haber sucedido
en nuestras propias habitaciones
reaccionaríamos enérgicamente.
Talaron sin medida,
sin reparo, sin amor,
los árboles, los bosques;
de haber sucedido en nuestro jardín
preguntaríamos: -¿Con qué derecho?-.
Pusieron en peligro de extinción
a decenas de peces, de pájaros,
de animales terrestres;
de haber lastimado a nuestra mascota
conocerían nuestro enojo.
Almacenaron centenares
de explosivos nucleares
por distintos continentes,
poniendo en peligro la tierra;
de haber pretendido minar
nuestra propia casa,
los obligaríamos a erradicar
hasta la última bomba.
Quiera DIOS y quieras Tú que falte poco
para que Tierra y Hogar sean sinónimos,
y empecemos a gritar furiosos,
reaccionemos enérgicamente,
preguntemos: -¿Con qué derecho?-,
mostremos nuestro enojo,
y los obliguemos a erradicar
hasta la última bomba.

DIGO DIOS

Cuando yo digo DIOS
estoy diciendo Todo
y a la vez estoy diciendo Nada;
digo Universo Infinito y Big Bang,
y Agujero Negro tragando una galaxia;
digo Luz y Sombra,
Vida y Muerte;
el Resplandor más fuerte,
la Oscuridad más cerrada;
digo el Desierto más grande que imagines
y a un mismo tiempo
la mayor fuente de Agua.
Digo todo lo que Existe y lo que No,
y por si no fuera clara mi palabra
digo CREADOR, pero no digo nunca
deificación de una cosa creada.

YO TE INVITO

Cuando pienso en cementerios militares,
en los millones (*) de muertos por la guerra,
en las víctimas civiles indefensas,
en sus cuerpos bajo el polvo de la tierra;
en la pobreza y la ruina que provoca
tanta violencia mortal sobre el planeta,
tanto odio incontenible, tanta saña,
tantas guerrillas, atentados y revueltas,
y veo que las fábricas de armas
no se trocaron en hospitales o escuelas,
que aun quedan miles de ojivas nucleares,
ángel de muerte, sobre todas las cabezas;
y siguen los ensayos belicistas
y enfrentamientos en los puestos de frontera;
me pregunto hasta cuando sigue esto,
y aunque parezca una pregunta sin respuesta,
pueden pasarnos tan sólo dos cosas
y es preciso atender a la advertencia,
porque: o morimos todos sin remedio
o cambiamos el sentido a la existencia.
Yo te invito a cambiar y a sumarnos,
más de seis mil millones da la cuenta;
a unirnos por la paz contra la muerte,
planificando un mundo sin violencia,
todos los días, desde todos los lugares,
sin descansar hasta alcanzar la meta;
siempre tenaces, siempre trabajando,
para la Paz de nuestro Hogar, la Tierra.

(*) Las guerras producidas durante el Siglo XX
mataron a más de 150 millones de personas.

Este artículo tiene © del autor.

2785

Comentar este artículo

   © 2003- 2020 Mundo Cultural Hispano

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visiteurs connectés : 7

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3877626 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 180 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0