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Género y cortesía en "Chocolat"

Una manifestación de confluencia

Diana Gioia

ESPAÑA



GÉNERO Y CORTESÍA EN CHOCOLAT: UNA MANIFESTACIÓN DE CONFLUENCIA


(2004) In Pragmática sociocultural: estudios sobre el discurso de cortesía en español. Barcelona: Ariel Lingüística. ISBN: 84-344-8258-4. pp.303-321.

 


A.Emma SOPEÑA BALORDI
Universitat de València (España)

A David


Resumen

Siguiendo los conceptos establecidos por diversas teorías lingüísticas acerca de la cortesía verbal (Brown y Levinson, 1978, 1987; Fraser ,1990; Haverkate, 1994; Kasper, 1990; Lakoff, 1973), y del concepto de género (Cameron, 1985, 1992, 1995, 1997, 2003; Maccoby-Jacklin, 1974; Talbot, 1998; Tannen, 1990, 1994, nuestra contribución analiza elementos de comportamiento cortés en la novela de Joanne Harris; Chocolat -códigos de cortesía, cortesía vs. sinceridad, hipocresía, estrategia, campo perceptual, gestos, prosodia...- y sus traducciones al francés y al español.
Partiendo de la confluencia entre cortesía y género, en tanto que conocimientos adquiridos, pretendemos analizar algunos procesos que producen voces diferenciadas en el texto de análisis. Dicho texto muestra el enfrentamiento de dos puntos de vista antagónicos, y en abierta oposición. El de la mujer, exótica, liberal, independiente, el del hombre, convencional, mezquino, neurótico. Enfrentamiento manifestado por dos enunciadores, fácilmente categorizables, que nunca infringen las normas de la más codificada cortesía, pero que, por sus comportamientos, se sienten invadidos en sus respectivos territorios. La sinceridad, valor fundamental en la protagonista, es descartado de sus costumbres comportamentales por el hombre, consciente de que callando se pueden eliminar las tensiones surgidas en la interacción. La naturalidad, el desenfado de la mujer son patentes e incomodan al protagonista que los considera inadecuados para las normas de moderación acostumbradas, y por él establecidas. Ella tendrá que crear sus propias estrategias que le permitan mantener su personalidad y sus valores, en cierto modo, tendrá que aprender a ser hipócrita. Nuestra aportación analizará los temas anteriormente relacionados, contrastando las traducciones al francés y al español del texto original inglés. Pretende ser por lo tanto un análisis a tres bandas de cortesía verbal de un texto literario muy actual.


1. Introducción


1.1. CONCEPTO DE CORTESÍA: CULTURA, USOS SOCIALES

Siguiendo los conceptos establecidos por los lingüistas que se han dedicado al estudio de la cortesía verbal (Brown y Levinson, 1978 y 1987; Escandell, 1995 y 1998; Fraser, 1990; Haverkate, 1994; Kasper, 1990; Lakoff, 1973), en los intercambios lingüísticos (y no lingüísticos) se ponen en evidencia dos tipos de actitudes: el predominio del yo o la consideración hacia el interlocutor.
La cortesía viene siendo entendida como un conjunto de normas sociales, establecidas por cada sociedad, que regulan el comportamiento de sus miembros, adecuado a cada circunstancia; por lo tanto, lo que se ajuste a las normas será considerado cortés, en tanto que lo que no se ajuste será sancionado como descortés.
En lo que se refiere a la cortesía verbal, es decir aquella que se inscribe en las producciones discursivas, y partiendo de la consideración de que la comunicación verbal es una actitud intencional de un locutor (L) dirigida a lograr un determinado objetivo en relación con un alocutario (A), convendremos en que un uso adecuado del lenguaje constituirá un elemento determinante para el éxito del objetivo perseguido. Dicha adecuación se refiere no solamente a las intenciones de L, sino a la categoría y al papel social de A, por lo que aquel deberá utilizar adecuadamente los recursos lingüísticos con el fin de mantener una relación convenientemente cordial, y muy especialmente, cuando puedan existir conflictos entre los objetivos de L y A.
Lakoff (1989: 102) considera la cortesía como un medio eficaz de minimizar el riesgo de confrontaciones en el intercambio lingüístico, siendo su primordial función el mantenimiento de un equilibrio social, que se regirá por ciertas reglas, no siempre ritualizadas, para preservar la relación interpersonal de conflictos potenciales. El dilema surge porque la comunicación busca su máxima eficacia, y L tiene que elegir entre mantenerse en una coherencia informativa completa, o apartarse de ella en aras de la consideración hacia los sentimientos del prójimo, es decir por delicadeza, por buena educación, "por cortesía". En efecto, según el Principio de Cooperación de Grice, existen cuatro máximas que rigen el intercambio conversacional, aceptadas tácitamente por los interlocutores: cantidad, calidad o veracidad, relación o pertinencia, y manera o claridad. Cuando el respeto de las reglas de eficacia de la intervención puede colisionar con el respeto de la imagen de A, L tendrá tendencia a apartarse de dichas reglas. En este sentido, "la cortesía puede entenderse también como un conjunto de estrategias conversacionales destinadas a evitar o mitigar dichos conflictos." (Escandell, 1996: 139). Y las estrategias evitadoras se adecuarán a los usos sociales, puesto que están construidas a partir de conocimientos de naturaleza cultural. Cada cultura tendrá una representación particular de dichas tácticas corteses, que determinarán la interpretación de las interacciones, y los consiguientes comportamientos. Los usos corteses comprenden desde las consabidas expresiones ritualizadas, hasta la idónea selección del material lingüístico y paralingüístico, dentro del amplio paradigma de posibilidades de cada lengua. Para la adecuada elección de dicho material, L tendrá en cuenta los parámetros de la identidad de A, su función social, el tipo de relación entre L y A, las coordenadas espacio-temporales, así como la idoneidad según la situación de comunicación. La clasificación que recibe un miembro de una sociedad está en función de sus propiedades macrosociales (edad, sexo, posición familiar, etc.), y sus propiedades adquiridas (posición social, profesional, etc.). Estas propiedades deben ser tenidas en cuenta a la hora de seleccionar el material expresivo, ya que toda modificación no justificada acarrea inmediatas consecuencias sociales. Paradójicamente, una "sobrecortesía" puede resultar descortés por no adecuarse a la idoneidad de la situación, es decir por extravagante, teniendo en cuenta que, puesto que la cortesía es una forma de adecuación social, de seguimiento de las normas y convenciones establecidas, un enunciado ajustado a ellas se presenta como no-marcado, y el que se desvía es el que capta la atención por su "anormalidad" (e.g. dos colegas compartiendo despacho, uno le dice al otro: "¿Tendrías la amabilidad de cerrar la ventana, por favor?"; la petición, realizada en términos de una gran cortesía, puede presentarse como una recriminación). Si la desviación se produce entre miembros de una misma cultura, la ruptura de la norma se percibe como indelicadeza, o como mala intención, si se produce entre miembros de culturas diferentes hablaremos en términos de estereotipos culturales. Por lo tanto, veremos en la cortesía una serie de conocimientos adquiridos de paradigmas verbales y paraverbales, tanto ritualizados como de libre creación, sujetos a variaciones culturales: cada cultura conceptualizará las situaciones y las relaciones personales.


1.2. CONCEPTOS DE GÉNERO

Desde un punto estrictamente gramatical, el término género se aplica en el plano lexical a un sistema de clasificación de las palabras, y en el plano morfosintáctico a los fenómenos de concordancia. Los sistemas de género de las lenguas indo-europeas se basan en la oposición de rasgos tales como animado/inanimado, humano/no-humano, macho/hembra ... Y el género incide en otras clases gramaticales (pronombres, adjetivos, artículos ...). El género, para la mayor parte de los estudiosos del tema, tiene su origen en "un découpage de la réalité qui varie selon les sociétés. C'est ce découpage qui a laissé son empreinte sur la langue." (Yaguello, 1992: 94).
Desde un punto de vista sociológico, el concepto de género o rol de género (Maccoby-Jacklin, 1974) se formuló para justificar fenómenos de la conducta asociados al sexo, difícilmente explicables precisamente por la naturaleza genética y morfológica del sexo. A partir de ese momento, el concepto de género vino a sustituir al concepto de sexo que, por proceder de la biología, era insuficiente para ser utilizado en la descripción de las conductas humanas relacionadas con el sexo morfológico. Vemos cómo, según esta concepción, se trabaja en la línea de la influencia de la cultura en la construcción de los modelos de género, y en las disimetrías del género en los comportamientos. Estos estudios han puesto de manifiesto a través de los años que "tanto el sistema sexo/género como la cultura son ejes vertebradores del comportamiento humano" y que la interacción de los factores genéticos y "de la experiencia subjetiva del dimorfismo sexual que, en cada cultura, dota de significado psicológico al género, van a incidir en el autoconcepto, en la regulación y direccionalidad de las propias acciones, en el pensamiento, el lenguaje y las emociones, además de en la percepción de las acciones de los otros." (Martínez et al. 2000: 10)
Existe un punto de confluencia como podemos ver entre las concepciones de cortesía y género: se trata en ambos casos de conocimientos adquiridos.


2. Descortesía y género en Chocolat

En el texto de Joanne Harris (1999), Chocolat, gran éxito editorial, incluso antes de ser adaptado cinematográficamente, se "enfrentan" dos puntos de vista: el masculino y el femenino, dos puntos de vista antagónicos, y en abierta oposición. Ella, exótica, liberal, independiente, Él, convencional, mezquino, neurótico. De hecho, el texto está construido por los dos enunciadores, las voces van intercalándose en los sucesivos capítulos. Él, fácilmente categorizable, Ella no tanto. Pero el hecho de que la "categoría" individuo represivo, rígido, cargado de prejuicios religiosos y conductuales, corresponda al hombre, no puede ser gratuito: el Dios-Padre y la Madre-Tierra en el eterno combate Hombre-Mujer. Y esta represión ejercida por el Hombre hacia la Mujer está materializada en la persona de la mujer acosada y maltratada que la protagonista acoge en su pastelería. Paradójicamente, el hombre represor de la historia, va a colaborar en la re-educación del marido. El cura, regidor de los usos y costumbres de sus feligreses, pretende conseguir una homogeneización inmovilista de la población, que nada cambie, que nada altere el "correcto" y ancestral funcionamiento de sus gentes. En términos de psicología cognitiva, nos encontramos con un individuo cuyas creencias irracionales (no en términos de creencias religiosas sino de "certidumbres" acerca de comportamientos cotidianos, de relaciones interpersonales, etc.), producen en él todo tipo de exigencias dogmáticas (imperativos, órdenes categóricas, "mandamientos"...), sensaciones de "terribilización" ("es espantoso, terrible, horrible..."), auto-hetero evaluación ("quien hace esto es/soy malo, despreciable, execlable"...), con baja tolerancia a la frustración ("no-lo-soporto"...).
Pero, como veremos al analizar los enunciados de la novela, en pocas ocasiones, el comportamiento del cura llega a la descortesía intencionada (Lakoff, 1989; Kasper, 1990) atendiendo a la diferenciación entre cortesía, comportamiento no cortés y descortesía o rudeza, que asocia los dos primeros tipos a las normas sociales aprobadas en las interacciones verbales, según las cuales el comportamiento cortés asegura la armonía social, y compensa el conflicto potencial que puede suponer un intercambio conversacional, intentando mantener el equilibrio. La descortesía verbal rompe precisamente este equilibrio, puesto que se trata de una violación del contrato conversacional basado en los derechos y obligaciones que los interlocutores se conceden mutuamente. Los actos descorteses prototípicos son los que denotan un estado psicológico negativo de L respecto a A (e.g.insultar, despreciar...). Dichos actos no pueden efectuarse mediante locuciones performativas, sino que deben ser definidos de acuerdo con los efectos perlocutivos que L pretende producir (ni siquiera al decir "te desprecio" se puede provocar incondicionalmente el efecto perlocutivo deseado). En la línea de análisis establecida por G. Kasper (1990) para la descortesía intencionada, se encuentra la que se debe a un fallo de control de las emociones, es decir, la expresión incontrolada de alegría o enfado que puede ser percibida por el entorno como descortesía, la estratégica, que se corresponde con el comportamiento no cortés de Lakoff (1989), y la irónica, que puede considerarse como un subtipo de rudeza estratégica al ser deliberada, y tener un objetivo determinado. La descortesía no intencionada supone la violación de las normas de cortesía por fallo pragmático.
En nuestro texto, paradójicamente, el protagonista masculino es el que se siente "agredido" por el femenino en su territorio, y querrá defenderlo con sus armas. Ella es pues la "descortés", la que rompe las normas de convivencia por él instauradas para el correcto funcionamiento de la sociedad, la que destruye el "bienestar" del pueblo, la que no tiene modales.

3. Análisis de elementos de cortesía en Chocolat
Comentaremos elementos del texto original relacionados con las explicaciones expuestas en nuestra introducción a los conceptos culturales de cortesía y género. Se han analizado las traducciones al francés y al español , y se han aportado comentarios de aquellas traducciones que, desde nuestro punto de vista, alteran el texto original respecto a la restitución de la expresión de ciertos códigos de cortesía, determinadas actitudes y comportamientos de los personajes, así como algunas percepciones sensoriales. No ofrecemos en cada caso traducciones alternativas, en tanto que alargaría considerablemente nuestro trabajo al necesitar adentrarnos en un estudio lingüístico contrastivo.


3.1. COMPORTAMIENTO CORTÉS: CÓDIGOS DE CORTESÍA

(1)
he greeted me with a shy politeness which was almost courtly. (28)
- politesse timide qui confinait à la courtoisie. (27)
- tímida cortesía, casi con galantería. (31)

En esta representación del uso cortés del saludo que se hace la protagonista, nos encontramos ante una distinción que conviene tomar en cuenta. "Politeness" y "courtly": "polite" remite a buena educación, refinamiento o elegancia, en tanto que "courtly" remite a ceremonioso; existe pues un salto cualitativo y protocolario entre ambos conceptos. La protagonista percibe el comportamiento de algunos de los habitantes como tan exageradamente educado que lo vería más propios de otra ubicación. El texto español utiliza el término galantería, demostración de obsequio y cortesía, según J. Casares (s.v.), cualidad de galante (atento, fino), amabilidad, según M. Moliner (s.v.).

(2)
I have long since stopped asking him to call me Vianne. His sense of propriety forbids it. (80)
- son sens des convenances le lui interdit. (90)
- su sentido del decoro se lo impide. (95)

Las familiaridades son descartadas en esta sociedad. Prudencia, reserva, desconfianza, cautela... son comportamientos enraizados fuertemente en algunas pequeñas comunidades. "Propriety" se refiere a las convenciones que rigen el comportamiento cortés de una determinada sociedad. En cambio, considerando el término español "decoro", hallamos un matiz que remite a recato, respeto, seriedad, dignidad, más que a adecuación a unas circunstancias dadas.

(3)
strict code of behaviour governing such situations and people are reserved, pretending indifference though inwardly they burn with curiosity. (29)
- code très strict de comportement ils feignent l'indifférence alors qu'intérieurement ils brûlent de curiosité. (28)
- código de conducta estricto / reservada y finge indiferencia, aunque por dentro se muera de curiosidad. (32)

La enunciadora habla explícitamente de estrictos códigos comportamentales ("code of behaviour"), entre los que se encuentra el del comportamiento distantemente cortés, la reserva en los intercambios conversacionales. Observamos una omisión en la versión francesa ("of behaviour") que pierde insistencia en la isotopía de las conductas en las interrelaciones.
 
(4)
He is guarded, more so than anyone I have ever met. (21)
- Il était sur la réserve, je n'avais jamais rencontré personne qui gardât autant ses distances. (20)
- Nunca había visto a una persona tan precavida como ésta. (23)

Analizando la traducción francesa, apreciamos una extensión del enunciado que añade una representación por parte de la protagonista del comportamiento de los habitantes del pueblo. "He is guarded" ha sido restituido por "Il était sur la réserve", que completa sobradamente, según nuestro punto de vista, el significado del texto original. Sin embargo, la traductora ha añadido una oración de relativo "qui gardât autant ses distances", que no sólo produce un efecto de insistencia sobre la caracterización del referente sino que añade una explicitación de la defensa del territorio tanto cognitivo como espacial. El hombre reprimido que es el cura del pueblo, mantiene en efecto la distancia con la atractiva mujer extranjera: no se acerca a ella en ningún sentido.

(5)
So much easier to have everything on a piece of paper, everything official, avoid this uncomfortable, messy "conversation". /I suddenly felt sorry for him, trying so hard, straining to make contact. Again the forced smile. (20)
- éviter cette conversation délicate et laborieuse. / déployer tellement d'efforts, à se donner tellement de mal pour établir le contact. / sourire forcé. (19)
- conversación incómoda e inconexa...! (21-22)

Los códigos comportamentales requeridos en la sociedad en la que pretende introducirse, le resultan tan complejos que echa en falta una guía de protocolo a la que acogerse ("everything on a piece of paper, everything official"). Es interesante observar que la protagonista hace una proyección de sus sentimientos de incomodidad, pero los circunloquios que para ella complican el intercambio en la comunicación, son para el interlocutor un requisito conductual que, aunque ella se lo represente como enrevesado, constituye la manera habitual de desenvolverse para él. En lo que a la traducción se refiere, destacamos que el texto original pone de relieve la palabra "conversación" en cursiva, estableciendo de esta manera una distancia entre enunciador y enunciado, en efecto, para la mujer no se trata de una "conversación" tal y como ella lo entiende, pues para considerar el intercambio como tal se requiere una espontaneidad que no existe en la situación de intercambio en la que ambos se encuentran. El texto francés no ha respetado la tipografía, con lo cual el efecto de distanciación se ha perdido.

(6)
Amazingly, he is "enjoying" this, this closing of two enemies for battle (53)
- il tire "plaisir" de cette situation, ce combat au corps à corps le réjouit littéralement (57)
- aproximación de dos enemigos que se aprestan a la batalla. (62)

De nuevo hallamos una adición en la traducción francesa, "le réjouit littéralement" que viene a reforzar "he is enjoying", "il tire plaisir", en el cotexto inmediato anterior. La versión francesa se ve por lo tanto intensificada en la expresión de cómo la protagonista enunciadora considera el sentimiento de satisfacción de su oponente en el enfrentamiento de palabras y silencios. Comprobamos en este comentario de la mujer cómo los sentimientos de ambos personajes son diferentes: lo que para ella puede parecer un enfrentamiento personal incómodo, para él es una especie de reto gratificante. Una lucha hombre-mujer a la que no está acostumbrado, y por la que se siente atraído.

(7)
She laughs a great deal, and makes many extravagant, comical gestures with her arms. Again a city trait, I suppose. We are accustomed to a greater reserve in the people around us (25)
- Elle rit énormément, et fait beaucoup de gestes cocasses et extravagants avec ses bras / trait de la ville /Nous sommes accoutumés à une plus grande réserve (25)
- Se ríe a menudo, acompañándose de gestos extravagantes y divertidos con los brazos. (27)

Nos encontramos de nuevo ante los códigos de conducta: la risa espontánea de la extranjera así como sus ademanes son considerados por el cura como "extravagant", es decir "que se hace o dice fuera del orden o común modo de obrar" (Moliner, s.v.). Las normas de la comunidad aconsejan un comportamiento más discreto y reservado.
Un detalle significativo de la traducción española es que la expresión de la intensidad se restituye más bien con la expresión de la frecuencia. Consideramos que la caracterización del personaje de la mujer según la apreciación del cura es sobre todo por el hecho de que la risa de la joven extranjera es franca, intensa, ruidosa.

(8)
A pleasant enough woman, but she has nothing in common with us. Give her two months, and she'll be back to the city where she belongs. (24)
- elle n'a rien de commun avec nous / elle retournera vivre à la ville. (24)
- dejemos que pasen dos meses (26)
En este comentario, el cura insiste de nuevo en que la extranjera se desmarca del estereotipo de comportamiento comunitario. Sin embargo, el hecho de considerarla "agradable" podría explicar su aceptación por la comunidad ("She has an odd facility for acquiring helpers." (25))
La traducción francesa omite la oración "where she belongs", de capital importancia en tanto que en su reflexión el enunciador identifica la procedencia de la mujer con su total adecuación al lugar. Las personas "son" de un lugar, y no de otro, lo cual les confiere unas características comportamentales no intercambiables.

(9)
"L.folk are simple folk, Madame Rocher," he told me. "Devout folk." He stressed the word gently, politely. (50)
- gens simples /"pieux"." Il insista sur le mot avec douceur, avec politesse. (54)
- hincapié en la palabra de tratamiento en tono cortés y comedido. (58)

En varias ocasiones asistimos a una identificación de comportamientos realizada por el cura entre lo social y lo religioso. Y siempre "The same polite smiles, the disdain, the indifference (...) admonishing looks" (52)(56 texto francés). Observamos un error en la traducción española: la protagonista puntualiza los elementos prosódicos del enunciado del cura en el adjetivo "devout", insistencia que le sirve para recriminar a la protagonista su desinterés por los actos religiosos celebrados en el pueblo, actitud que la desmarca de los feligreses, y no está haciendo referencia a la fórmula de tratamiento.

(10)
He turns to go, very correct, with just the right inclination of the head. Just so. Polite contempt. The barbed and poisonous weapon of the righteous. (53)
- s'en aller, très digne, avec juste l'inclinaison de tête qui convient. Juste comme ça. Un mépris poli. L'arme venimeuse et acérée des gens vertueux. (57)
- inclinación de cabeza justa que conviene /educado desdén /arma mortífera y envenenada de los que tienen razón. (62)

Los gestos, las maneras deben ajustarse a lo establecido, y el director espiritual del pueblo practica con el ejemplo. Hace lo que él considera que se espera que haga en cada momento. Comedido, ponderado, orgulloso, hombre recto y cabal. En este punto consideramos que la traducción de "righteous" por "vertueux" no es acertada, en tanto que "virtuoso" remite a integridad, hábito y disposición del alma para las acciones conformes a la ley moral (Casares, s.v.), cualidad que no se corresponde exactamente con la rectitud.
Ambas traducciones producen desviaciones del original: el gesto del sacerdote cuando da media vuelta para marcharse es juzgado por la protagonista como "muy correcto", es decir que se adecua perfectamente a las normas de educación de la sociedad en cuestión. La versión francesa lo expresa con el adjetivo "digne", que añade un matiz en el comportamiento de autocomplacencia y/o afectación.


3.2. CORTESÍA VS. SINCERIDAD

El enfoque de la cortesía que propuso R.Lakoff (1973) consta de dos reglas básicas: ser claro y ser cortés. La primera expresa el mismo tipo de contenido que las Máximas de Cooperación de Grice (1975): cantidad, calidad, relación, modo, es decir, asegurar una transmisión eficaz de la información. La segunda recoge el problema de la relación interpersonal, pretendiendo eliminar las tensiones creadas en la interacción, y apunta tres estrategias verbales de las que se vale el enunciador cortés: no importunar (i.e. no imponer la propia voluntad al interlocutor), ofrecer alternativas (que el interlocutor tenga una salida si lo desea), hacer que el interlocutor se sienta bien (i.e.comportarse amigablemente, ser amable). Como puede deducirse, ambas reglas pueden llegar a ser incompatibles en muchos momentos, o pueden presentar dificultades para los "no-iniciados".

(11)
we wouldn't have been at church this morning anyway / We don't attend, you know. It was kindly meant, to show him where we stood, to reassure him; but he looked startled, almost insulted./I see/It was too direct. (20)
- par gentillesse /le rassurer; mais il parut stupéfait, presque insulté / J'avais été trop directe. (19)
- decírselo con tono amable (22)

En este fragmento de intercambio conversacional, la extranjera comete algunos "errores" pragmáticos para la feliz consecución de sus propósitos, es decir su integración en la comunidad. El cura se dirige a la pastelería con el fin de averiguar el motivo de la ausencia de madre e hija en la celebración religiosa del domingo, para lo cual lanza un implícito acerca de la falta de disponibilidad temporal por los preparativos de la tienda. La protagonista, fiel a sus valores de sinceridad y libertad, y "siguiendo" las Máximas de Cooperación de Grice, le hace partícipe de su agnosticismo. En realidad, y por la explicación que sigue, comprobamos que su propósito es facilitar la relación ("to show him where we stood, to reassure him"), puesto que desde su punto de vista, el saber dónde está cada cual simplifica la comunicación. Pero pronto se da cuenta de su error, y comprueba que "ser claro" se opone a "ser cortés" ("It was too direct), sobre todo teniendo en cuenta sus atributos personales.
Observamos un detalle en la traducción española que alude a la prosodia cortés. Opinamos que el texto original, así como la traducción francesa, se refieren más al contenido del enunciado, a su función comunicativa, que a la manera en que es verbalizado.

(12)
discreetly sidestepping. Curé of the parish. I laughed at that; I couldn't help it. /Oh, that's it, I said maliciously. I thought you were with the carnival. Polite laughter; heh, heh, heh. (20)
- en esquissant discrètement un pas de côté / Je ne pus m'empêcher de pouffer de rire/ fis-je avec malice. Je croyais que vous faisiez partie du carnaval. Rire poli; hé, hé, hé. (19)
- desplazándose apenas a un lado / echarme a reír ante la frase./digo con aire malicioso /risita educada: je, je, je. (21)

La naturalidad y el desenfado de la mujer es patente en muchas ocasiones, sobre todo al principio cuando todavía no es consciente de las funestas repercusiones que dicha actitud puede acarrearle. La traducción ha reforzado el estallido directo de la mujer: el cura se ha personado en su establecimiento con el fin de presentarse y, sobre todo, de averiguar la identidad de las recién llegadas. Asistido por su habitual y rígida manera de comportarse, hace un movimiento con el cuerpo que a la mujer se le antoja torpe, si nos atenemos a su incontenible risa ("I laughed at that; I couldn't help it."), que se convierte en una soberana carcajada en el texto francés ("pouffer de rire"). Tan sólo una pequeña referencia al texto español en la traducción de "discreetly" por "apenas", por el hecho de no restituir el matiz de prudencia del ademán del cura.

(13)
I am deliberately brutal. It is what she wants. (34)
- volontairement brutal. Elle s'y attend. (34)
- brutal aposta, porque es lo que ella quiere. (39)

De este comentario de la propia actitud del cura hacia una de sus feligresas, se desprende que el interlocutor puede requerir en ocasiones un comportamiento no adecuado a las normas de moderación acostumbradas. Hay un detalle en la traducción que produce una diferencia en el efecto perlocutivo de la interlocutora: hemos pasado del deseo de una actitud hacia ella a un conocimiento de que dicha actitud se producirá según su deseo; una pequeña diferencia entre el deseo y el horizonte de expectativa de la mujer.

3.3. CORTESÍA E HIPOCRESÍA

(14)
It's so nice to meet someone in these rural parts who understands. I flashed him my hardest, brightest smile. (51)
- mon sourire le plus dur et le plus éclatant. (54)
- una de mis sonrisas más abiertas y luminosas. (59)

Este comentario de la mujer al cura demuestra que ya ha empezado a comprender el interés de la hipocresía. Justo cuando él le está recriminando su inapropiada inauguración de la pastelería en el primer día de cuaresma, ella, irónicamente, le agradece su colaboración. Sin embargo, la ironía no existiría si no hubiera indicios poniendo en evidencia la polifonía. Así, acompaña su intervención con una dura sonrisa. Comprobamos el error de la traducción española, que no muestra esa doble vertiente de la sonrisa de la mujer.

(15)
And he has declared himself my enemy -and I his -as clearly as if we had both spoken aloud. I'm so glad we understand each other. My voice is bright and cold. (53)
- d'une voix sonore et froide." (57)
- voz fría e inequívoca. (62)

De igual manera, una vez declarada la guerra fría entre el hombre y la mujer, ella opta por cambiar su estrategia y jugar el juego de la ironía (con indicios claros, "My voice is bright and cold"). De nuevo la traducción española hace una libre interpretación del texto. "Inequívoca" refuerza el cotexto inmediato "de manera tan clara", refuerzo que no aparece en el texto original en tanto que éste caracteriza la voz de la mujer como "bright", que alude no tanto al resultado que produce la emisión de voz, la ausencia de ambigüedad, sino a una propiedad de la voz.

(16)
I thought I might catch the rush at the end of Mass. /The tiny jibe failed to sting him. (50)
- Ce sarcasme ne parvint pas à le blesser. (54)
- El humilde venablo no ha dado en el blanco. (58)

Ante el reproche del cura de la inauguración de la pastelería el primer domingo de cuaresma, la extranjera responde con una resuelta intención de dañar, puesto que, como ella misma comenta, utiliza un sarcasmo, ironía despiadada que supone una deliberada intención de burla hiriente con la que se pretende ofender. A pesar de ello, el efecto perlocutivo deseado no es alcanzado, lo cual viene a confirmar que la intención de un acto verbal no siempre produce el efecto que el enunciador pretende y espera. Destacamos que la versión española omite la verdadera intención de producir daño en el destinatario.

(17)
I wish my voice were more comanding. Rage has tightened my throat and instead of the righteous bellow which I intended I release nothing but a croak of indignation, like a polite frog. (136)
- à la place du mugissement scandalisé que j'espérais produire (157)
- en lugar de las palabras estentóreas que esperaba pronunciar (160)

La protagonista, cuando pretende ser brusca, no lo consigue, no está en su naturaleza. La metáfora del texto inglés, restituida correctamente en francés, se desvanece en español, al ser sustituida por "palabras."


3.4. CORTESÍA Y ESTRATEGIA

En análisis del discurso, el término "estrategia" tiene diversos usos, así puede referirse a una de las condiciones de producción del discurso, a las elecciones que el enunciador puede realizar para llevar a cabo su acto verbal, etc. En todo caso, las estrategias son el hecho de un enunciador que elige, de manera consciente o inconsciente, una serie de operaciones lingüísticas, ateniéndose a unas determinadas convenciones.
Vamos a comentar algunos enunciados que ponen de manifiesto tácticas de los enunciadores con el fin de conseguir sus propósitos.

(18)
And she "is" my enemy. I feel it immediately. I sense her hostility and suspicion through her voice remains low-pitched and pleasant throughout. I feel she has lured me here to taunt me (67)
- malgré sa voix basse et affable /J'ai l'impression qu'elle m'a appâté ici pour m'humilier (74)
- aunque me hable con voz contenida y en tono amable /me ha atraído hasta aquí para burlarse de mí. (80)

Y aquí es cuando él repara en la trampa en la que ha caído. La mujer, ajena a las costumbres locales, ha aprendido a jugar sus cartas. Él puede percibir el sentimiento hostil de ella bajo la vestidura cortés ("low-pitched and pleasant voice"), le ha llevado a su terreno en su propio beneficio. El texto francés creemos que no ha traducido adecuadamente la referencia al tono de voz, y ha confundido la intención de la mujer que el cura se representa, en tanto que éste ha creído ver burla, no humillación, que más bien sería la consecuencia del acto.

(19)
Impossible to fail notice her /respond or seem churlish /must smile and nod though inside I am seething. (90-91)
- sinon on passe pour un grossier personnage. (102)
- o reaccionas o pasas por grosero. (108)

El cura no sólo queda atrapado por las sutiles redes de encanto y sinceridad de la extranjera, sino que se ve en la disyuntiva de situarse en un nivel razonable de cortesía o "pecar" de maleducado.

(20)
Weedling now, trying for charm (76)
- Désormais enjoleur, il s'essayait au charme (84)
- como tratando de seducir (90)

Tras constatar la presión del entorno a la que es sometido por el encanto de la mujer, se iniciará poco a poco en las sutilezas corteses. El texto francés introduce el verbo "seducir" que no consideramos acertado, en tanto que aporta una connotación del efecto producido en el destinatario.

(21)
When he spoked again it was with a caress in the voice, a crooning note of what he imagined to be seduction. (76)
- inflexion charmeuse qu'il croyait irrésistible. (85)
- canturreo que él imaginaba seductor. (91)

Observamos en la traducción francesa la ausencia del término -que creemos clave -"seducción", en tanto que existen palabras que se dirigen a la zona más emocional del ser humano, porque éste conoce el valor completo de los términos que utiliza, sabe de su perfume y de su historia, y, sobre todo, guarda en su mente los vocablos equivalentes que ha rechazado para dejar paso a las palabras de la seducción. (Grijelmo, 2000: 32).


3.5. CORTESÍA Y MIRADA

Como hemos puesto de manifiesto, los usos corteses son usos sociales, construidos a partir de conocimientos de naturaleza cultural. El primer acercamiento entre individuos es generalmente el contacto visual, y este contacto, al igual que cualquier otro, está sometido a ciertos códigos que pueden llegar a ser estrictos en algunas sociedades. Este miedo a mirar y ser mirado es patente en el siguiente comentario de la protagonista, la "extranjera" que se acerca al pueblo por vez primera.

(22)
No-one looks at us. We might as well be invisible; our clothing marks us as strangers, transients. They are polite, so polite; no-one stares at us. (13)
- tellement polis; personne ne nous regarde fixement. (9)
- muy educados; nadie nos observa. (13)

En la traducción francesa observamos algunos detalles que conviene considerar: el verbo "to mark" ha sido traducido por "indiquer" que no restituye la idea de "signo distintivo", importante detalle para el lector en este inicio de construcción de los personajes. En efecto, madre e hija, desde este primer momento van a llevar el estigma de la extranjería, una mujer sola, joven y bella, con una hija sin padre conocido no es un punto de mira adecuado para unas gentes que, como veremos en los ejemplos que siguen, carecen de horizontes. La versión española ha optado por el verbo "clasificar", que se adapta con exactitud al término original.
Por otro lado, el francés ha tenido que recurrir a la utilización de un adverbio para restituir el aspecto de prolongación de la acción reflejada por el verbo "to stare". En español, "observar" no se adapta de ninguna manera a la idea que la autora quiere expresar, puesto que en el cotexto inmediato posterior apunta, como vamos a ver inmediatamente (Los habitantes de L. conocen ese arte de la observación que sabe prescindir del contacto visual). Es decir que no miran fijamente, pero sí observan. Igualmente se introduce el sustantivo "les gens" que restituye el pronombre de tercera persona, sustantivo que vamos a encontrar frecuentemente en el texto para designar a los habitantes del pueblo. Aparece por vez primera el adjetivo "poli". El concepto de politesse, es esencial en el texto, asociado al de frialdad, incomunicación, insolidaridad.

(23)
The people of L. have learned the art of observation without eye contact. I feel their gaze like a breath on the nape of my neck, strangely without hostility but cold nevertheless. We are a curiosity to them, a part of the carnival, a whiff of the outlands. I feel their eyes upon us as I turn to buy a galette from the vendor.(...) He winks at her. With the other eye he takes in every detail, knowing there will be questions later. "On holiday, Madame?" Village etiquette allows him to ask; behind his tradesman's indifference I see a real hunger. Knowledge is currency here. (13)
- l'art d'observer sans lever les yeux /leur regard sur ma nuque, étrangement dénué d'hostilité mais néanmoins empreint de froideur /protocole villageois l'autorise à poser la question; derrière son indifférence de commerçant, je discerne une avidité authentique. (10)
- arte de la observación que sabe prescindir del contacto visual /su mirada como un hálito de viento en la nuca; curiosamente no es hostil pero sí frío. (13-14)

Siguiendo con el tema de la mirada, aparece la reflexión acerca del mecanismo empleado para satisfacer la curiosidad sin faltar al precepto de no demostrarla. Consiste, sencillamente, en evitar el cruce de miradas, y conseguir la información deseada a hurtadillas. Aparece aquí el tema de la frialdad, de la insensibilidad, la ocultación de sentimientos, asociado a la cortesía y las buenas maneras, que curiosamente no impiden, sin embargo hacer uso del lenguaje: se puede preguntar al extranjero cuál es el propósito de su estancia en el lugar, ya que ese lugar es de sus habitantes. El término "protocolo", entendido como las reglas de cortesía o de urbanidad usadas en un lugar (Moliner, s.v.), y utilizado con ironía, delata la importancia otorgada, según la novelista, a las formas en el lugar. En lo que al texto francés se refiere, destacaremos algunas desviaciones como la traducción de "without eye contact" por "sans lever les yeux" que no da cuenta precisamente de la condición impuesta a los curiosos: la evitación del cruce de miradas. La inexacta traducción de "gaze" por "mirada", que pierde la intensidad del acto.

(24)
this is what gives him the right to stare at me, this alieness; but I see no welcome in his cold, light eyes. Only the measuring, feline look of one who is uncertain of his territory. I smile at him; he looks away (14)
- ce fait de venir d'ailleurs lui accorde le droit de me dévisager; / aucune lueur accueillante / regard félin plein de méfiance de celui qui n'est pas sûr de son territoire. Je lui souris; il détourne les yeux (11)
- escrutarme de ese modo / no veo cordialidad, sólo la mirada felina y calculadora del que no se siente seguro en su territorio. Le sonrío y desvía los ojos con sobresalto. (15)
En esta ocasión, está haciendo referencia a la mirada del protagonista, el cura del pueblo, que sí se permite el lujo de mirar fijamente ("to stare", traducido por "dévisager", regarder (qqn) avec attention, avec insistance (Robert, s.v.). La isotopía que enlaza cortesía e inexpresividad, aparece de nuevo, unida esta vez a otro tema predilecto de la novelista: la sonrisa, expresión silenciosa de amabilidad, empatía y cordialidad. El cura se atreve, desde el poder que le otorga su posición influyente en la sociedad, no sólo a mirar, sino a mantener la mirada, sin embargo no aguanta el feed back de la sonrisa, y tiene que desviar la mirada. El tema del "territorio" asociado a la descripción de la desconfiada mirada felina es digno de ser tenido en cuenta partiendo de la consideración de la protagonista como intrusa que consigue desplazar la estabilidad de los habitantes. La traducción española ha añadido un complemento que introduce un matiz en la respuesta gestual.

(25)
I catch the priest staring at me again as I turn away, a look which in another man might have been of appraisal. (14)
- je surprends le prêtre à me dévisager, un regard qui, chez un autre homme, aurait pu être un regard d'appréciation. (11)
- sorprendo al cura mirándome (...) una mirada que en otro hombre habría podido ser apreciativa. (15)

De nuevo la mirada fija pero inequívocamente desaprobadora. El verbo "to stare" encuentra su equivalente en francés con "dévisager", no así con el verbo de semantismo más general "mirar". En el caso que nos ocupa, el tipo de mirada es de capital importancia.

(26)
no-one even looked up at my window, / I counted over sixty heads / I felt their studied, curious indifference (19)
- les villageois affichaient tous une indifférence aussi profonde qu'étrange. (17)
- me he dado cuenta de su fingida y estudiada indiferencia. (20)

En este ejemplo se observa cómo el tema de la mirada se extiende al territorio de la extranjera: no se trata de ignorarla a ella sino al territorio que ocupa en el pueblo. Creemos que la traducción del participio "studied" no es acertada; en efecto, "profonde" da idea de intensidad de la acción de mirar, pero no de insinceridad, de fingimiento.


3.6. LA SONRISA CORTÉS

(27)
gave me a hesitant smile. I called down brightly to him, / village etiquette did not allow for such informalities, for he did non respond, hurrying in his turn into the church (19)
- m'adressa un sourire hésitant. / coutume villageoise n'autorisait pas des comportements aussi désilvoltes (17)
- tímida sonrisa. /etiqueta rural no autoriza este tipo de expansiones porque no me ha correspondido (20)

El indicio de la sonrisa ha conducido a la protagonista a representarse un acercamiento a uno de los habitantes del pueblo, ha confundido la sonrisa cortés con una muestra de simpatía. El texto español ha traducido "hesitant" por "tímida" que no representa el gesto más bien indeciso del vecino del pueblo. El adjetivo "tímido/a" se atribuiría a un gesto temeroso, desprovisto de ánimo. Consideramos que la situación en la que se encuentra esa persona es la de la duda ante la conveniencia o no de mostrar un gesto amistoso a la extranjera.

(28)
He considered us for a time, smiling. A guarded smile, proprietary, benevolent; the lord of the manor welcomes inopportune guests. (20)
- nous observe un moment, un sourire aux lèvres /sourire réservé, teinté à la fois de morgue et de bienveillance. Le châtelain accueille des fâcheux! (18)
- una sonrisa precavida, autoritaria y benévola, todo a un tiempo: el amo de la finca da la bienvenida a los inoportunos visitantes. (21)

Van a ser varias las ocasiones en que la extranjera confunda los indicios. De nuevo, la sonrisa del cura, en su primer encuentro, va a conducirle a un callejón sin salida.
"Morgue", aplicado a la sonrisa alude a "arrogante", "altivo", "insolente", "orgulloso", matices todos ellos que, si bien son aplicables al carácter del protagonista, el cura del pueblo, no restituyen la idea de "propiedad" que sigue en el cotexto inmediato, y que presta el sentido a esa manera de mirar, desde la seguridad del que posee el poder absoluto en la vecindad.

(29)
He gives his sweet, apologetic smile. (80)
- Il esquisse son doux sourire d'excuse. (89)
- (...) me responde con una sonrisa dulce y como disculpándose (94)

Dos comentarios a las traducciones: el primero de ellos, acerca de la traducción de "give" por "esquisser", el verbo inglés nos representa un gesto abierto, pleno, en tanto que el francés supone tan sólo la insinuación del gesto. Esta diferencia es relevante para la comprensión de la relación que, por medio del gesto, se establece entre los personajes.
El segundo comentario, se refiere a la introducción del modalizador en el texto español "como", que deja al enunciador en una posición de simple apreciación personal de la interpretación del gesto.

(30)
She flashed me another of her cold smiles (100)
- Elle m'adressa un autre de ses sourires réfrigérants. (113)
- (...) me dirigió otra de sus sonrisas heladas. (118)

Las sonrisas no son más que utensilios en esa sociedad, no gestos producidos por sentimientos.


3.7. LA PROSODIA CORTÉS

Vamos a estudiar algunos ejemplos del texto en los cuales, los elementos no relacionados directamente con el contenido de los enunciados, pretenden suscitar un determinado efecto en el interlocutor.

(31)
"Madame Muscat, may I help you?" My voice was soft and pleasant. (31)
- Demandai-je d'une voix douce et aimable. (31)
- voz suave y afable. (34)

La protagonista se ha dado cuenta de que una de las mujeres en la tienda le ha robado unos dulces. Asistimos entonces a una delicadísima maniobra de captatio benevolentiae, la que podría haberse convertido en una enemiga, caerá en las redes de su encanto personal.

(32)
Perhaps you could explain to me/ call me Vianne / why you decided to move to L./ tone was silken with dislike, (51)
- Son ton était mielleux d'antipathie (55)
- tono de voz deja traslucir un sutil desagrado (59)

El cura, en su primer acercamiento a la extranjera intenta en vano parecer amable, el tono de su voz le delata.
El texto español va más lejos incluso que el original en la descripción de ese aspecto tonal que subrepticiamente delata el rechazo.

(33)
She looked at me, suddenly intent, the teasing note gone from her voice /she said in a soft voice (85)
- sa voix dépouillée de son accent taquin. (...) avec douceur. (95)
- el tono burlón había desaparecido de su voz (100)

En esta ocasión, se trata de una conversación con una mujer frustrada y siempre malhumorada, enferma y sola, que poco a poco sucumbirá ante la sinceridad emocional de la protagonista.


4. Conclusión

En la introducción hemos puesto de manifiesto cómo se utiliza la cortesía en las distintas sociedades para soslayar confrontaciones y enfrentamientos entre sus miembros, pero también hemos visto que esta táctica de estrategia evitadora -difícil de llevar a cabo en ocasiones -no siempre facilita el pleno entendimiento, puesto que se opone a la sinceridad y a la claridad, dos de los principios fundamentales para el funcionamiento aséptico del intercambio conversacional (i.e. Máximas del Principio de Cooperación de Grice).
Además, dichas estrategias evitadoras se basan en principios de orden cultural (i.e.sexual, generacional, social...), lo cual no facilita precisamente su aplicación.
Encontrar el punto adecuado de cortesíaquesatisfaga las expectativas del interlocutor en una situación dada, sin perder por ello la autoconsideración y la autoestima también puede ser tarea compleja. En este punto se encuentra el personaje femenino que hemos analizado en nuestro trabajo: una mujer que se rige por sus propios códigos de conducta, afable, gentil, solidaria, y autónoma, independiente, libre... ¿Cómo se compagina todo ello en una sociedad que se rige por unos códigos estrictos de rigidez y subordinación?
Por otra parte, ¿Cómo mantener su rol de género? Ella gusta del juego de la seducción, sabe que posee un enorme magnetismo, y lo utiliza, convencida de que nada hay de malo en ello. Esta es una creencia que llamaríamos, siguiendo la terminología cognitivista, racional, frente a la existente en el lugar que ella pretende sea de adopción: la irracional, cargada de terribles exigencias dogmáticas.
Hemos visto pues cómo funcionan los códigos de cortesía en una sociedad endogámica, cómo estos códigos se oponen al comportamiento sincero, de qué estrategias se valen los individuos para "sobrevivir" socialmente, y finalmente cómo los gestos y la manera de expresarse reflejan dichos códigos. Y hemos querido asomarnos a dos traducciones -realizadas por dos mujeres - con el fin de analizar cómo se restituían esos códigos en ambas lenguas, delimitando en cada caso los matices que procedían de una intervención directa, ajustada o no, de la traductora.
El mundo de la cortesía se mueve en un entramado de comportamientos, creencias, valores de todo tipo que nos conduce a su consideración atendiendo a estudios interdisciplinares que reflejan la inconmensurable riqueza del ser social.


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