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AQUEL HOMBRE... AQUELLA MUJER...

Adrián N. Escudero

ARGENTINA



AQUEL HOMBRE, AQUELLA MUJER...

I - Aquella figura, olvidada durante tanto tiempo, ahora me salía al paso, venía en mi ayuda, me ofrecía un punto de apoyo. Tanto para ella como para mí, creo que fue como abrir los ojos, después de una larga ausencia.
Le rogué, casi temblando por la emoción al recordar nuestras noches de café literario, de vino, de chanzas y amores malhabidos: “Quédate en el surco de la ternura”... Y nunca más vuelvas a alejarte. Déjame mirarte como aquella última vez cuando el buquebús partió hacia el Uruguay, y te perdí de vista junto a la bruma del Río de la Plata. Mira que, no lo dudo ya: estamos tan solos con nuestra propia vida en las manos...
Hubo esperanza en mi ruego. “Vi también que sus ojos, que efectivamente no dejaban de mirarme, estaban llenos de promesas”.
Finalmente, ¿lo habré conseguido?, pregunté a la luna, anhelante y alelado, como tratando de colocar los pies en las huellas invisibles que dejaban los suyos.
En un instante, creí que todo no sería más que una ilusión.
Prendió un cigarrillo que extrajo con aquellos dedos finos que me habían hecho sufrir el dolor de su aguijón de mujer despechada por los celos y la desconfianza en mi ternura trasnochada ya por tantos desencantos, pero también gozar del arrebato furioso de sus caricias de amante, mientras el silencio, ese agujero negro que no cesaba de crecer y devorar palabras, nos ahuecaba en un perfecto nido de jadeos compartidos...

II - “Pero, ¿y si él no era más que una brizna de polen arrastrada por el viento?”, pensó ella volteando la cabeza y arrojando a la oscuridad de la noche portuaria su inútil dosis de cigarrillo no fumado.
Un buque bufó cercano su lamento nocturno y la luna se estremeció en lo alto.
Su mágico influjo no bastaría para convencerla de que alguien como él, cuando lo que en realidad destacaba era su mediocridad de hombre solo y egocéntrico (incapaz de superar la prueba del arrojo y de la fortaleza como suprema cualidad para la valoración de cualquier situación extrema), podría volver a amarla con sinceridad...
“¿Entonces, qué hago de nuevo acá, en esta Buenos Aires fría y desolada a pesar de su multitud arrogante y sus alturas olímpicas pero sin olor a canela ni fragancia a sándalo o a dulce de vainilla, como las que respiro en mi silvestre pueblo de líquenes y sueños, de ríos charrúas y entrerrianos, trasegados por barcas turbulentas de naranjas...? ¿Con sus vidas eléctricas y punzantes, donde todo es tan desoladoramente previsible, y arrumbada como un mendigo en el pecho de un hombre al que todo dolor le llega sin asombro?”•.
“Pero no puedo volver a partir, y que todo sea como un deja vu para mi vida. Si debo quedarme con él, es el momento. No habrá retorno. Pero si vuelvo a partir, debo encontrar la manera de hacerlo con dignidad. Con dignidad para él y para mí, de suerte que la decisión que adopte no se base en el miedo a un nuevo desencanto; ni dependa demasiado de esos testigos borrachos que asoman, desafiantes, tras aquellos lúgubres contenedores de acero, apilados como muertos innominados en la fosa de una noche que me abraza, ahora, envuelta de presagios ominosos, y aterrada locamente por sus bocas sin dientes y sus barbas raídas por la intemperie del tiempo y la mezquindad del mundo...
“Porque le va a doler. Sí, y ya no quiero que me haga y hacerme más daño...”.

III - Entonces, con aquellos dedos de aguijones y caricias, hurgó con valentía y destreza su bolso de viajera, extrajo la pistola y, sin hesitar, le explotó un disparo en el centro del pecho asombrado de dolor por vez primera, abriéndole una rosa de sangre mutilada que esa noche, de absurdo reencuentro, festejaría como propia...
Mientras tanto, la luna, herida y olvidada como supremo testigo del despecho consumado, veló el rostro y apagó su magia incomprendida.-

Del libro inédito "VISIONES EXTRAÑAS" - Doctor de Mundos II - Santa Fe, Julio 2005.

ADRIAN N. ESCUDERO - SANTA FE (ARGENTINA), 08/27 de Julio de 2005. Escritor santafesino (1951). Autor de los libros de cuentos éditos “LOS ULTIMOS DIAS” (1977); “BREVE SINFONIA Y OTROS CUENTOS” (1990) y “Doctor de Mundos I - EL SILLON DE LOS SUEÑOS” (2000), continuado en saga con los libros inéditos, “Doctor de Mundos II - VISIONES EXTRAÑAS” (2003-2005) y “Doctor de Mundos III” - LOS ESPACIALES (en desarrollo); así como de los libros de cuentos inéditos “NOSTALGIAS DEL FUTURO - Antología Fantástica” (2004-2005); “MUNDOS PARALELOS y Otros Cuentos para un Semáforo” - Antología de Realismo Mágico (2005) y “DESDE EL UMBRAL - Terrores Cotidianos y de los otros” - Colección del Horror (en desarrollo); todo sobre relatos inscriptos bajo registro en la Dirección Nacional del Derecho de Autor (Ministerio de Justicia y Culto de la Nación). Domicilio particular: Obispo Gelabert 3073 - (3000) Santa Fe (Argentina) - Te.: (0342) 455-4811 - E.mails: anescudero@gigared.com y adrianesc@hotmail.com.-

P.-S.

Relato creado como ejercicio escritural, entretejido con frases sueltas y azarosas, arrancadas bajo desafío por Eduardo F. Coiro (Inventiva Social), de obras de autores como Antonio Dal Masetto, Vlady Kociancich, Mónica Russomanno, Eduardo F. Coiro, Liuba Haría Hevia, Osvaldo Soriano (Buenos Aires), a las que sumé algunos vocablos de la autora María Guadalupe Allassia (Santa Fe). Las comillas y cursivas son propias.-

Este artículo tiene © del autor.

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