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¿Cómo escribir relatos y novelas?-III

Ramón Fernández Palmeral

España



Continuación a las partes I y II.

11.- Reglas fundamentales:

Buscar y rebuscar metáforas nuevas, salir de las frases tópicas, manías y sabidas. Empezar con algo que le inquiete al lector desde la primera frase, desde la primera palabra, donde ya debe existir algo extraño, anormal, curioso, que intrigue, o una frase que llame la atención, son nuestros jazmines venenosos, hay que coger al lector desde el principio poniéndole un buen cebo en la boca o una alfombra para que entre en nuestra trampa, si consiguiéramos interesarle y que pase de la primera página, ya es nuestro. Dar información cuando nos conviene, generalmente poco a poco. Si decepcionas una vez al lector ya no volverá a leerte.

12.-Primera frase:

Aquí radica el éxito de la novela. Es el anzuelo para pescar a un lector, de que te siga o no siga leyendo, de que la compre o no la compre, o la vuelva a dejar  en el estante de la librería. Lo que no se puede hacer es empezar con una frase blanda, larga que te cuesta cinco minutos descifrarla. Una larga descripción siemrpe es aburrida, o escribir diálogos largos, no se puede empezar a escribir una frase para rellenar, hay que tener en cuenta que escribir es rehusar, eliminar frases en las correcciones psoteriores, por eso es aconsejable escribir primero todo lo que se nos ocurra para después en el escombreo ir entresacando lo que no se sostiene, es aburrido o aleja al lector del núcleo del relato novelesco. Los mejores relatos o novelas son aquellas que se leen sin dificultades, con escasos puntos y aparte, huir de los guiones de diálogo, éstos y los puntos y aparte son pequeños obstáculos o dificultades para que el lector vuelva a empezar otra enumeración o enunciado, la mayoría de los lectores abandonan las páginas al finar de un punto y parte. O bien anticipar, como empieza Antonio Muñoz Molina en la novela Beltenebros: "Vine a Madrid para matar a un hombre..."

12.- Recomiendo dar la novela a corregir antes de enviarla a una editorial. Hay quien se dedica a estos menesteres correctores, son personas atentas a nuestros descuidos bien de estilo u ortográficos, tienen cualidades observadoras, nos son muy útiles para que el texto quede decentemente presentable. Por lo general los creadores son descuidados.

II ¿CÓMO ESCRIBIR RELATOS?

1.- ¿Qué es un relato?: Un relato no es un cuento, ni una novela corta, aclarado este punto podemos definirlo como una breve narración en el que se trata de un único tema, bien de ficción, raros o sugerentes, extraños, insólitos, normalmente no tienen límites, se acercan más a lo sobrenatural que a lo real, aunque también pueden tratar un tema de la realidad increible, difieren ligeramente del cuento porque estos tratan de contar una historia sin dejar cabos sueltos o finales abiertos, tratan de ser moralizantes, ejemplarificadores, o fábulas. El relato deja espacio para el asombro pero no para la meditación, y por lo general deja el final abierto. El armazón, la carpintería del relato no se debe de ver, es como un plato sin huesos, un anzuelo que se lo ha de tragar entero el lector sin que se dé cuenta de su dolor.

2.- Contar relatos viene de una íntima necesidad del subconsciente, se disfruta mientas se escriben más que cuando se leen, cuando empezamos no sabemos cómo acabarán ni debe preocuparnos, y se parecerá muy poco a como lo empezamos. Pero en él hay que poner estilo personal, dominar al lector con toda alevosía, torearle, que no vea nuestras mañas, que todo sea una balsa de aceite. La primera persona es lo más convincente. Ver un ejemplo en el relato corto: "Aniluka Naiti" del que soy autor.

3.- Un relato no se comienza dando detalles ni descripciones lentas, sino en el ajo de la cuestión, en un punto interesante, álgido, con una anticipación, los buenos relatos atrapan al lector desde la primera frase y no le sueltan hasta el final, y luego le dejan heridas. Yo siempre tengo como modelo “Los Pájaros” de Hitchcock, es un relato largo en el que al final no podemos explicarnos el porqué los pájaros actuaron así. El relato es acción más acción. Otra ejemplo de empezar es “La Metamorfosis” de Kafka, o “El Aleph” de Jorge Luis Borges, «El bestiario» de Julio Cortázar. No cabe el relato corto dentro del relato en lo que se llama “mise en abyme”, es decri un relato dentro de otro relato, para esto está la novela que es una suma de realtos enlazado entre sí.

4.- Empezar:

¿Qué haces que ya no has empezado? Por dónde empezar el relato o la novela, este debe ser el tema que más nos debe importar. Empezar por la acción más fuerte y violenta como en las películas de espías. Un fallo al cuidar este importante principio y arruinamos la historia. Ya he dicho que una anticipación de lo que va a pasar es una buena forma de empezar. Debe tener coherencia con lo que se ha contado, pero también puede acabar sin dar soluciones, ni moralejas. Lo normal es meter al lector en un conflicto, en un lugar inhóspito para él, extraño, curiso, tabú, religioso, que se sienta incómodo, despistado, hacerle creer que lo está ocurriendo no puede tener una solución lógica o coherente, aquí está nuestra gran baza, podemos acabarlo como nos dé en gana. Una novela, en realidad, es una historia circular, una rueda, que puede empezar a contarse por cualquier punto, lo intuitivo, esto es lo complejo, y lo que demuestra el talento del autor, es elegir bien este punto, para que el lector desee seguir. Hay que tener cuidado con los principios blandos, demasiado descriptivos, diálogos largo. En mi novela histórica «El rey de los moriscos» empecé la historia del protagonista casi al final, en el momento que ha perdido la lucha y es mandado a galeras y se dirigen a la batalla de Lepanto.

5.- El final:

Hay que tener en cuenta que el lector no es tonto, y por lo general más listo que el autor. Si un principio debe ser bueno, con acción e intriga, nada de aburrimiento, mejor aún debe ser cuidado un final de releato o novela, pero sobre todo de relato, ha de dejar recuerdo, huella, mítico como el tan referido «Aleph» de Borges. Ha de ser rompedor, imprevisto, recuerdo, inquietud, debe sobre todo asombrarnos y sea casi mítico. No es puede escribir un relato sin haber leído a Borges, Quiroga, Julio Cortázar, o a Casares. El lector debe exclar: ¡joder cómo ha solucionado este tío el fina!, y si se quedo asombradó, recomendará la lectura del relato a un amigo, que es la única fórmula fiel, real y verdadera para que sobreviva en el tiempo.

6.- El sudor del escritor:

La creación es un don del autor, su mente, es la verdadera máquina creadora, para ello tan sólo se ha de tener actitudes, práctica y más que nada libertad de pensamientos. Luego vienen la perfección y la literatura. El secreto de la creación consiste en pensar y profundizar en cualquier tema más extensamente, y más profundamente que el común de los demás autores. Aportando novedad al lenguaje, originalidad, verosimilitud, lo nuevo y extraño, el atreverse a caminar por ciénagas, en el filo de lo posible e imposible, en la recreación. Los temas no tienen el porqué ser trascendentales, la vida se compone de pequeños detalles, la cuestión es el tratamiento que se les da, el punto de vista particular, esos rastros de estilo que deja el autor de su parecer y paso por el mundo, en definitva, lo que se llama literatura al estilo de Proust, y que actualmente es rechazada por los editores comerciales. Darlos a leer para que lo corrijan otras personas, antes de enviarlos a la editorial o publicación.

7.- El método de trabajo: Atreverse es la regla general. Llevar una libreta de notas dispersas (el diario es otra cosa), acumulación de materiales, trabajos de campo, y con el tiempo, en segundas o terceras lecturas nos surgirán ideas nuevas que encajan a la perfección. Cuando una idea nace se ha de hacer un pequeño esquema del relato en el que se escribirán todas las ideas tal y como nacen en la escritura automática, más tarde perfeccionar. Luego viene la poda que consiste en suprimir lo superfluo o poco interesante. Enfatizar en lo importante y condensar en lo menos importante, para ello hacer una separación en pequeños capítulos o escenas donde trabajar cada día. La distribución del trabajo es parcial, no global. Ampliaremos y disminuiremos la información de cada punto.

8.- Clases de relatos: Los maestros del relato corto han sido y son los hispanoamericanos, superando, incluso a los autores en lengua inglesa, de quienes tomaron buenas notas. Crearon el boom del reealismo mágico. Los relatos que más juego dan son por este orden: los surrealistas, policiacos, los enigmáticos, lo de suspense o miedo, los inexplicables, la ironía burlesca, fantásticos, amoroso, eróticos u los de aventura, con sorpresas. En el relato policiaco el secreto está en ocultar datos al lector, no le damos todo la información, se la escamoteamos, le damos lo imprescindible y cuando a nosotros nos conviene. Hay que tener cuidado con el humor, las escenas de seso deben contarse al final de los capítulos.

9.- Perder el miedo a empezar a escribir:

Hay como una fobia al papel en blanco, a la pantalla en blanco del ordenar. ¿Cómo peder el miedo a empezar?, simplemente empezando ya. Si te cuesta, lo mejor es elegir varias palabras al azar de un diccionario, cuatro o cinco, y con lo que te sugieren empieza a componer un mini relato de tres o cuatro líneas. Esta será la matriz, la base para seguir. Si esto no es suficiente dedícate a otra cosa, escribir no es lo tuyo.

10.-Leer relatos y novelas en mi página web : http://www.revista-perito.com/ramon.htm

11.-Bibliografía urgente para escritores en ciernes:

La Novela, Mª del Carmen Bobes Naves, Editorial Síntesis.

 El arte de la ficción, David Lodge, Península.

¿Cómo se escribe una novela?. Silvia Adela Hohan. Plaza&Janes.

¿Cómo escribir relatos?, Silvia Adela Kohan, Plaza & Janes.

 ¿Cómo crear personajes de ficción? Alba Editorores.

 ¿Cómo documentar una novela?Gema Delgado, Fuentetaja.

 Manual para cuentistas (El arte y el oficio de contar istorias), Teresa Imícoz, Península.

La novela española comtemporánea (Ensayo crítico). Ricardo Gullón. Alianza Universal. La inspiración y el estilo, Juan benet, Alfaguara.

¿Cómo leer textos litearios? Julián Moreiro, Edaf. Por qué leemos novelas. Ana Rodriguez Fischer. Ariel.

La novela. R. Bourneuf R. Oueller. Ariel Lenguaje y estilo. Stephen Ulmman. Aguilar.

 RFP. Septiembre 2005

Este artículo tiene © del autor.

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