Portada del sitio > LITERATURA > Ensayos > Cultura en Argentina (XLI): Cuando "callar" es también "aceptar"
Grabar en formato PDF Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

Cultura en Argentina (XLI): Cuando "callar" es también "aceptar"

Carlos O. Antognazzi

Argentina



SADE Santo Tomé yerra al afirmar que en mi contratapa de agosto hay «aseveraciones groseras, mendaces y temerarias» (cfr. El Santotomesino, setiembre de 2005, p. 12). Un artículo no se descalifica con una nota, sino con pruebas y, fundamentalmente, con una conducta que sirva de ejemplo. Mis aseveraciones son concretas, eficaces y reflexivas. Y no me refiero solamente al artículo de agosto.

Cultura en Argentina (XLI):

Cuando “callar” es también “aceptar”

SADE Santo Tomé yerra al afirmar que en mi contratapa de agosto hay «aseveraciones groseras, mendaces y temerarias» (cfr. El Santotomesino, setiembre de 2005, p. 12). Un artículo no se descalifica con una nota, sino con pruebas y, fundamentalmente, con una conducta que sirva de ejemplo. Mis aseveraciones son concretas, eficaces y reflexivas. Y no me refiero solamente al artículo de agosto.

Memoria

Marilyn Jullier usufructúa una idea ajena con ánimo de apropiársela. Dio a imprimir tarjetas en donde aparece como autora de la idea de los ciclos de lectura que se desarrollan en la Fundación Bica, coordinadora de los mismos y, en ocasiones, también participante. Lo señalé en agosto, y fue ratificado por El Litoral el 16/09/05, p. 08, donde se lee que «la idea y coordinación de esta propuesta está a cargo de Marilyn Jullier».

La idea de estos ciclos le pertenece a la señora Myriam Morcillo. Fruto de ellos, realizados a lo largo de varios años, son tres antologías que la institución publicó reuniendo los trabajos aportados por los participantes. El espectro fue amplio y generoso, algo que no se repite con la conducción de Jullier (su único aporte hasta ahora, fuera de la tenaz parcialidad, es el nombre: Palabras en el cielo). Lo que hoy se repite son cuatro o cinco personas integrantes de la CD de SADE Santo Tomé. La reiteración contrasta con la cantidad de escritores que no son invitados a participar. Correspondería limitarle el apoyo, pues antes que a la cultura se está alimentando la megalomanía personal. Se sabe que de tanto apuntalar desaciertos hasta el mejor dispuesto termina enlodado. Le ocurrió a Ernesto Grenón en su triste paso por la Dirección de Políticas de Cultura. ¿Seguirá el mismo camino Juan Carlos Collados? La ciudad no puede permitirse continuar a los tumbos con la cultura.

Jullier es un caso interesante pues organiza, selecciona y se elige a sí misma. Lo hacía ya en la época en que la municipalidad, con el dinero de los contribuyentes, le publicaba la revista Palabras. ¿Puede una abogada ser juez y parte? En las Normas de ética profesional del abogado, de Juan Manuel González Sabathie, hay algunos preceptos útiles. En la norma 1º leemos: (el abogado) «(...) ejerce un ministerio que no puede desempeñar con autoridad sino a condición de ser él mismo respetable». En la 2º: «(...) no debe aconsejar ningún acto fraudulento, formular afirmaciones o negaciones inexactas, efectuar en sus escritos citaciones tendenciosamente incompletas, aproximativas o contrarias a la verdad (...)». En la 4º: «(...) debe tratar de conducirse con el máximo de rigor moral, para asegurarse así la mayor estimación pública».

El exceso de protagonismo no se condice con el aporte literario ni con el criterio. ¿Por qué Jullier publica su primer libro después de la creación de SADE Santo Tomé? ¿Será que para integrar la CD con mayor presencia (era la única de la CD visible sin publicación individual) necesitaba un aval más importante que las publicaciones dispersas con que contaba? ¿Cómo se vería integrando una sociedad de escritores sin libro propio? Así, el camino lógico se transita en sentido inverso: no se es escritor para luego integrar una CD de escritores, sino que se integra esta CD para figurar como escritor.

En su nota SADE Santo Tomé menciona «la legitimidad de su formación y la calidad de su acción serena, educadora y progresista realizada con la modestia y la buena fe de los que en verdad trabajan en pos del bienestar general» (sic). Poco serena debe ser la institución para procurar impedir la repetición del programa “VIII Mandamiento” del 25/08/05, de STV Televisión, donde refrendé mi artículo de ese mismo mes. Al grupo que se apersonó en el cable (esa CD visible, que parece manejarse independientemente de los demás asociados) tuvo que hacérsele notar que impedir esa proyección significaba censurar, y que ni la empresa ni el director del programa lo harían.

Curiosa actitud en representantes de una Sociedad que fue creada para defender los derechos de los escritores. ¿Qué otra cosa es la libertad de opinión? ¿Es ésta la clase de «acción educadora y progresista» que se atribuyen? ¿Censurar es «trabajar en pos del bienestar general»? Pareciera que para estas personas sólo importa la voz unidireccional del autoritarismo: ellos ostentan la razón, y vale ningunear y/o censurar a los que piensan diferente. Esto tampoco parece corresponderse con la actitud modesta que se atribuyen. ¿Dónde está esa modestia, si son casi siempre los mismos que se (auto) invitan a los cónclaves literarios? ¿Qué modestia cuando mienten al anunciar un encuentro de escritores como el «Primero en la Historia de la ciudad de Santo Tomé»? ¿Modesta Jullier al apropiarse de una idea ajena y seleccionarse a sí misma?

Aún no han explicado cómo se formó SADE Santo Tomé. ¿Hubo alguna convocatoria en la prensa escrita? ¿O, como planteé en mi contratapa de agosto, se trató de citas telefónicas entre un grupo reducido, a espaldas de SADE Santa Fe y de muchos escritores locales? En su respuesta del 14/07/05 Grenón dice que invitó a la SADE Santo Tomé a la IV Feria del Libro, sugiriendo que es la responsable del “olvido” de escritores de la ciudad. La necedad es una enfermedad vernácula.

El derecho a leer de algunos no puede convertirse en ninguneo contra otros. Que los responsables ni siquiera se ruboricen sugiere que no hay progresismo ni buena fe, y que difícilmente se trabaje por el bienestar general sino, más bien, para la figuración personal. Estas personas manifiestan que «su nivel cultural es alto ya que su formación data de la enseñanza terciaria y universitaria en general» (sic). ¿Acaso la capacidad imaginativa y el talento para escribir pueden enseñarse en una cátedra? ¿En cuál? Valga la conocida agudeza: lo que natura non da, Salamanca non presta.

Y ya que sostienen haber «sido galardonados en concursos literarios», sería ilustrativo conocer cuáles, con qué alcance y con qué jurados. Los concursos también son termómetros de la chapucería, y en muchas ocasiones participar en algunos (no hablemos ya de ser premiado) es merecido deshonor.

Ética

Tomás Eloy Martínez dio a conocer su decálogo sobre el periodista como «conciencia de su comunidad» (Los titulares de mañana. La Nación, 10/09/05. p. 33):

1. El único patrimonio del periodista es su buen nombre. Cada vez que se firma un artículo insuficiente o infiel a la propia conciencia, se pierde parte de ese patrimonio, o todo.

2. Hay que defender ante los editores el tiempo que cada quien necesita para escribir un buen texto y el espacio que necesita dentro de la publicación.

3. Una foto que sirve sólo como ilustración y no añade información alguna no pertenece al periodismo. Las fotos no son un complemento, sino noticias en sí mismas.

4. Hay que trabajar en equipo. Una redacción es un laboratorio en el que todos deben compartir sus hallazgos y sus fracasos.

5. No hay que escribir una sola palabra de la que no se esté seguro, ni dar una sola información de la que no se tenga plena certeza.

6. Hay que trabajar con los archivos siempre a mano, verificando cada dato y estableciendo con claridad el sentido de cada palabra que se escribe.

7. Hay que evitar el riesgo de servir como vehículo de los intereses de grupos públicos o privados. Un periodista que publica todos los boletines de prensa que le dan, sin verificarlos, debería cambiar de profesión y dedicarse a ser mensajero.

8. Hay que usar siempre un lenguaje claro, conciso y transparente. Por lo general, lo que se dice en diez palabras siempre se puede decir en nueve, o en siete.

9. Encontrar el eje y la cabeza de una noticia no es tarea fácil. Tampoco lo es narrar una noticia. Nunca hay que ponerse a narrar si no se está seguro de que se puede hacer con claridad, eficacia, y pensando en el interés de lector más que en el lucimiento propio.

10. Recordar siempre que el periodismo es, ante todo, un acto de servicio. Es ponerse en el lugar del otro. Y, a veces, ser otro.

Todo aquel que ejerza el periodismo, así sea en medios de circulación restringida como ocurre en provincias, debería acatar el sentido común que emana de estos diez puntos, pues el decálogo no habla de tiradas o alcances, sino del respeto del que escribe por su oficio, por sí mismo y por el lector. Como planteé en un capítulo anterior, la dignidad no se negocia.

Responsabilidad

Escribir supone una responsabilidad medular. Máxime en un medio gráfico, pues además de informar se está haciendo docencia. Esta contratapa constituye un reconocimiento, así, a los ocho años que cumple El Santotomesino, un periódico independiente que no recibe publicidad oficial, no escatima esfuerzos de sus colaboradores y mantiene una línea equidistante del poder. No es tarea fácil; es un deber moral. Esta responsabilidad, no obstante, no descansa en una sola parte.

La ciudadanía debe comprender que sus derechos como contribuyentes incumben su responsabilidad como contralor del Gobierno. Ser contribuyente amerita la participación en los problemas de la ciudad. No importa que se trate de una Feria del Libro o una entidad. No hay problemas chicos, sino problemas que requieren una respuesta del vecino. No basta con ejercer el sufragio cada cuatro años. Ser ciudadano supone un ejercicio permanente. Argentina carece de civismo y otros elementos, pero es hora de que ciertos yerros se asuman y corrijan. El contribuyente tiene voto y voz, y debe hacerse escuchar. El silencio es cómplice de lo que suele criticarse en voz baja. Hay que desenmascarar la hipocresía de ciertas conductas. En la ciudad abundan protagonistas que no son contemplados por ignotas razones. Otra cultura (ética, seria, responsable, pluralista) es posible. Corresponde exigirla.

© Carlos O. Antognazzi.

Escritor.

Santo Tomé, setiembre/ octubre de 2005.

Publicado en el periódico “El Santotomesino” (Santo Tomé, Santa Fe) de octubre de 2005.

Este artículo tiene © del autor.

693

Comentar este artículo

   © 2003- 2015 MUNDO CULTURAL HISPANO

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visitantes conectados: 46

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3335644 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 611 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0