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Luis Aragonés, campeón de entrenamientos

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Luis Aragonés manteado por los jugadores tras conquistar la Eurocopa 2008, Luis Aragonés campeón de la Copa del Rey y de la Liga como jugador del Atlético de Madrid, Luis Aragonés marcando el estéril gol de la final de la Copa de Europa contra el Bayern de Múnich, Luis Aragonés campeón de la Intercontinental como entrenador del Atlético de Madrid…

La lista de fotografías y titulares dedicados al Sabio de Hortaleza colma las portadas de los diarios nacionales y salta a la prensa extranjera para honrar la figura de un ídolo colchonero, para despedirse del entrenador —como tantas veces se ha repetido— que cambió la historia del fútbol español.

Cuando un referente se muere (cuando muere cualquier persona, en realidad), parece inevitable aferrarse a sus hitos biográficos, a sus logros más destacados y a sus decisiones o frases más controvertidas: él fue quien apartó a Raúl de la Roja y de su boca salió el «Usted es mejor que ese negro» que tanto revuelo causó, pese a que negro es Henry, sin ofensa alguna, conforme a la tercera y naturalísima acepción del Diccionario académico.

Se muere un grande de la historia del balompié español. Así lo demuestran sus gestas. Pero Stefan Zweig, en sus Momentos estelares de la humanidad, señala que esos instantes memorables de la historia, así como los destellos de genialidad de un artista, están siempre rodeados de innumerables décadas, aventuras, novelas, sinfonías, cuadros completamente anónimos y anodinos.

Lo sobresaliente, para destacar, necesita de un fondo que pase inadvertido, sin el cual no es posible establecer contrastes.

Pese a esa tendencia natural a querer cifrar una vida entera en un puñado escaso de fechas señaladas; pese al impulso de resumir con etiquetas manejables los setenta y cinco años de Luis Aragonés; pese a todas sus glorias, en definitiva, si se quiere ser fiel a la suma de sus alientos vitales, probablemente también habrá que destacar sus rutinas triviales, los hábitos que lo definieron como hombre, sus manías cotidianas, a saber, ¿tendría acaso una tienda favorita en la que compraba sus chándales?

Por eso, porque no solo de momentos hazañosos se vive, la presente crónica pretende ser un homenaje a los días invisibles de este trotabanquillos de los equipos españoles. En concreto, más allá de todos sus éxitos y batacazos, Luis Aragonés dedicó un sinfín de horas sin memoria a los entrenamientos, ya fuera como jugador o como míster, sustantivo que ha de escribirse con tilde y en minúscula: «Gracias, míster, nunca podré agradecerte todo lo que hiciste por mí», ha escrito Fernando Torres.

Desde aquí, entonces, desde este rincón de reflexión lingüística sobre el lenguaje deportivo, a modo de tributo a ese día a día escurridizo de entrenar y más entrenar, valga simplemente el recordatorio de que el Diccionario académico admite el sustantivo entreno, aunque prefiere el habitual entrenamiento.

Por ilustrar este patrón con otros dos ejemplos, lo mismo ocurre con los verbos adelantar y atrasar, a partir de los cuales es posible crear los sustantivos adelanto y atraso junto con adelantamiento y atrasamiento.

Por otra parte, tradicionalmente se ha distinguido entre las formas entrenar y entrenarse, de modo que solo quien está al mando de un equipo entrena, mientras que los jugadores de dicha plantilla se entrenan, con se. El Diccionario panhispánico de dudas, no obstante, señala que también resulta ya admisible que los futbolistas entrenen, sin el pronombre se antepuesto.

Así pues, los redactores aciertan al escribir «Luis Aragonés entrenó ocho equipos en Primera División» y «El Atlético se entrenó con la bandera a media asta», mejor que «El Atlético entrenó con la bandera a media asta», opción esta no censurable, pero menos afortunada.

El camino es la meta, dicen los sabios orientales, y entrenar fue el éxito ordinario del Sabio de Hortaleza, con mayúsculas y sin necesidad de comillas. Por consiguiente, tanto acertará quien asegure que Luis Aragonés ha sido entrenador de campeones como quien afirme, en fin, que se trata de todo un campeón de los entrenamientos. Descanse en paz.

Ver en línea : http://www.fundeu.es/recomendacion/...

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