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LA CRUZ DE LA PALABRA

Carlos Téllez Espino

Cuba



Como los brujos de la tribu, imanta. Como los alucinados, canta. Y, cuando canta, las voces todas se callan, porque él lo hace para ser escuchado, compartido. Es de los elegidos por una inmensa minoría. Nunca ha grabado un disco, aún. Tiene más de cien canciones y un montón de versos inéditos y por publicar, todavía. Se llama, porque lo sabemos, Freddy Laffita López.

 

 

 

Una vez dijiste que nunca, en tus canciones,  le dirías a nadie lo que tiene que hacer...

 

Sucede que la vida es una, lo mismo si se mira desde el punto de vista de los dioses, que del de los humanos, pero se regenera en la mente con su propia luz, y hay tantos matices como tonalidades de luz le agregues. Yo creo que si uno sencillamente no le dice a nadie lo que debe hacer, cada cual pondrá su propio tono. La verdadera luz, la más pura y cegadora es la blanca, compuesta de todos los colores. Si quieres obtener esa luz, no puedes insistir demasiado en tu propio tono.

 

Quien  escucha tus canciones puede hacerse esta pregunta,  ¿ellas vienen siempre de alguna desgarradura? ¿Nunca, por ejemplo, de una alegría?

 

No se conoce ninguna obra de arte valedera que haga de la felicidad y la alegría su sine qua non. La alegría puede ser usada como tema, pero no se debe abrumar mucho a la obra con eso.  Nos equivocamos con frecuencia al valorar como alegres obras como las de Mozart que, en mi visión particular, son más un esfuerzo por retenerla que alegría en sí. Creo que de la alegría no puede sacarse mucho, si lo que se anda buscando es algo que esté más allá de la cursilería cotidiana. La realidad, en esencia, es cursi, pero el artista, desde el mismo momento en que es un consumado mentiroso,  no es la realidad, sólo está en una porción de la realidad y, a menos que se lo proponga, no debiera pertenecer mucho a ella. El mejor tiempo del hombre siempre ha existido en sus momentos límites, y esos nunca han sido felices. No obstante, o precisamente por ello, es más fácil vender la felicidad como arte que hacer que la amargura cotidiana del hombre quede impresa dignamente en una obra. Alguien ha dicho -no recuerdo quién-, que el día que la felicidad sea cotidiana morirá el arte. Soy de la misma opinión.

 

¿Hasta dónde eres responsable con lo que cantas?

 

Tengo toda la responsabilidad con lo que canto. Esa responsabilidad hay que asumirla o uno sencillamente es un oportunista. El artista tiene que cargar la cruz de cada palabra que pronuncia, o abandonar su arte. Desgraciadamente, a menudo vemos que muchos no lo hacen. Es, a veces, la clave del triunfo: donde dije digo quise decir Diego. Yo no podría ser así. Hay, por ejemplo, una canción que la gente me pide a diario. En esencia creo que la pidan porque hay mucha gente que no tiene casa, y quizás lo más dramático de esa canción pasa por ese asunto. Yo la hice cuando necesitaba una casa. Ya la tengo. Podría dejar de cantarla, incluso lo deseo. Pero entonces todo habría sido una farsa, porque en esa canción está el problema de muchas personas, no sólo el mío. Dejar de tener responsabilidad por ese asunto me haría sencillamente similar al tipo que sólo da la voz de alarma cuando el lobo se acerca a su rebaño, y se calla la boca cuando el lobo devora al rebaño ajeno.  

 

Tienes un libro en proceso ya de edición, un cuaderno en décimas, Aguas de absurda migración... ¿Cómo decides que un tema es para un poema o para una canción?

 

Yo no lo decido, sale sólo. Cuando lo estoy escribiendo, o pensando, viene ya como poema o como canción, y no puedo explicarlo. Sencillamente sucede así.

 

¿Por qué apuestas en este libro por la décima y no por el verso libre, por ejemplo, cuando la décima implica una forma cerrada?

 

Aparentemente es una forma cerrada. En Cuba se escribe la clásica Espinela de diez versos octosílabos, aunque ni eso, pues ya la cantidad de versos constantemente está variando según el poeta que la escribe, de manera que no es tan cárcel. Por otra parte, para mi la décima es como el vaso, y los versos, la poesía que escribo, es el líquido, que toma la forma del vaso, pero sigue siendo líquido, y que puede ser cualquiera, no sólo agua.

P.-S.

ESTA ENTREVISTA FUE REALIZADA PARA LA REVISTA CULTURAL LA TERTULIA, DE TUNASVISION, CANAL TERRITORIAL DE LAS TUNAS, CUBA, Y FUE TRANSMITIDA EL LUNES 27 DE AGOSTO DE 2006, CON LA CONDUCCION DE JULIO GOMEZ MOLINET Y BAJO LA DIRECCION Y EL GUION DE CARLOS TELLEZ ESPINO.

Este artículo tiene © del autor.

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