Portada del sitio > LITERATURA > Artículos literarios > VITA SOMNIUM BREVE
Grabar en formato PDF Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

VITA SOMNIUM BREVE

A mi amiga Elena.

César Rubio Aracil

España



El título de este artículo, "La vida es un breve sueño", Calderón de la Barca lo expresó de esta manera:

"¿Qué es la vida? un frenesí
¿qué es la vida? una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño,
que toda la vida es sueño
y los sueños sueños son".

Desde España, un abrazo.

Si la vida es un sueño, ¿por qué no hacerlo realidad en la posible dicha que pueda estar a nuestro alcance? ¿Por qué, cuando la adversidad nos acosa, hemos de plegarnos a las tiránicas exigencias de los vientos desfavorables de la existencia? No hay nadie que pueda escapar a los embates de  la diaria relación humana, a los rigores de la convivencia. Sin embargo, la luz siempre se proyecta sobre los cuerpos opacos. Yo quiero vivir, sentir, gozar, sufrir cuando me corresponda;  amar y aceptar mi realidad. Es decir: vibrar en infinitivo. Pero estoy obligado, por ley de la Manifestación Universal, a soportar las acometidas de la dualidad. Unas veces, las más, será recibiendo en mi propia carne y en mi propia alma los inevitables impactos del dolor y el sufrimiento. En otras ocasiones, sintiéndome premiado. Mas en ambos casos, titilando como una estrella viva. Eso supone el hecho de existir.

 ¿Cree alguien que en la creación hay algo que sea inútil? ¿Acaso el dolor, al que acabamos de referirnos? Quien así lo considere, está terriblemente equivocado. El dolor enseña, y embrutece el anhelo de constante felicidad. Yo, que voy haciéndome demasiado mayor y me acosan las incomodidades propias de la edad, cada vez me siento más dichoso. ¿Por qué me siento dichoso? Sería difícil y prolijo explicarlo. Sin embargo, permitidme que os cuente una de mis intimidades, que le confesé y recomendé llevar a la práctica a una maravillosa amiga hace unos días, cuando fui a visitarla: "Todas las mañanas, después de mi aseo, me miro en el espejo y exclamo de viva voz: "¡Qué joven soy  y cómo seduzco a las mujeres!" Es mentira. Mi tono muscular -sobre todo el abdominal- es de pena. Toso, a veces me perturba la disnea; las mujeres ya ni se fijan en mí (sería peor que, por desear mantener muy activa mi libido tuviese que recurrir a la Viagra, o dejar de tomar un güisqui por temor a fracasar en... lo que se supone), padezco de insomnio, tomo pastillas para combatir el colesterol... Pero, como la vida es un sueño, traslado mis bellas sensaciones oníricas a mis estados de vigilia. No sé qué es la felicidad ni qué es la dicha, ni me interesa saberlo. Sólo sé que, al despertar, entre golpe de tos y molestias en las articulaciones (porque tengo algo elevado el tope máximo óptimo del ácido úrico), comienzo a cantar. Entonces me jaleo a mí mismo cuando escucho mi desentonada, ronca voz, diciendo (siempre en tono alto): "¡Qué bien canto!". 

Este artículo tiene © del autor.

1405

Comentar este artículo

   © 2003- 2015 MUNDO CULTURAL HISPANO

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visitantes conectados: 16

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3312744 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 766 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0