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Contra los jams de escritura

G.Rodríguez



http://1.bp.blogspot.com/-wCJfxt-23... <http://1.bp.blogspot.com/-wCJfxt-23...> En Honduras ?ltimamente se han puesto de moda algunas pr?cticas seudoliterarias como las lecturas solidarias por Ayotzinapa, "las lecturas de post y de tuits", los performances po?ticos con m?scara antig?s, las lecturas travestis, etc., de manera que no viene mal leer este texto de Daniel Espartaco S?nchez, de su blog en Letras Libres , sobre los famosos "jams de escritura": Era una agradable media tarde de primavera, yo estaba en el sof? leyendo Valis de Philip K. Dick. Un tordo cantaba en las ramas del ?rbol frente a mi ventana, el gato estaba a mi lado dormido en el coj?n que mi madre me regal? la Navidad pasada. Todo parec?a estar bien hasta que son? el tel?fono. —Disculpe, ?se encuentra el maestro Espartaco? Era la voz de una mujer joven, de unos veintitantos a?os, acento del norte. No importa cu?ntas veces haya tenido que tratar con funcionarios, nunca me he acostumbrado ni me acostumbrar? a que me llamen “maestro” (y este tema tal vez merezca una entrada de este blog alg?n d?a). —?l habla. —Buenos d?as, maestro, hablamos del Instituto de Cultura de San Juan de los Palotes. —Aj?. —El motivo de mi llamada es porque queremos invitarlo a la Feria Interplanetaria del Libro de San Juan de los Palotes… —Ya —le dije—, mire, el problema es que no me gustan las ferias del libro… —?No? La funcionaria que me llam? guard? silencio durante unos segundos, mismos que a m? me parecieron minutos y en los que pude ver c?mo la luz de la ventana se desplazaba a trav?s del mueble donde tengo el televisor, rumbo al fin del d?a. El paso del tiempo es un tema que me abruma. Con frecuencia la luz de la media tarde me produce toda clase de pensamientos l?gubres: la muerte, la aniquilaci?n de todas las cosas, la locura, mi casero (un buen hombre), mi editor, mi agente, la hipernovela, el auge de la m?sica banda y el reguet?n, etc?tera. Lo que menos necesitaba yo en ese momento era hablar con una funcionaria acerca de una feria interplanetaria del libro. Y aunque mi libido a esa hora del d?a es apenas un p?lido reflejo de lo fue (maldita fluoxetina), no pude evitar preguntarme: ?estar? guapa? —Mire, maestro, pero esta feria es diferente —dijo por fin ella, m?s resuelta—, lo estamos invitando a un jam de escritura. —Un jam de escritura. ?Qu? es eso? —Es la moda, maestro, el a?o pasado vino Juanito Popochas. Me evit? cualquier comentario sobre Popochas, todo mundo sabe que es el n?mero uno en mi lista de enemigos. Cualquier cosa en la que ande Popochas no debe de ser buena. —?Y en qu? consiste? —pregunt?, intentando ser objetivo. La palabra inglesa “jam” me suger?a muchas cosas, pero la verdad es que un concepto llamado “jam de escritura” me daba muy mala espina. Una alarma apenas audible comenz? a sonar en lo m?s profundo de la memoria filogen?tica de mi especie: mujeres sab?as y obesas, llenas de estr?as, hechiceras, sacerdotisas, fil?sofos, enojados profetas del Antiguo Testamento, con ojos de fuego, me advirtieron desde un pasado remoto acerca de los peligros del jam de escritura. —Bueno, se trata de improvisar en p?blico. Tenemos un escenario con una computadora y un ca??n proyector. —?Y qu? voy a improvisar? —Pues su escritura, maestro. —Ah, ?pero c?mo? —Alguien del p?blico le dice una palabra, y usted tiene que escribir un cuento ah? mismo, mientras todos lo ven. Se trata de que el p?blico pueda ver c?mo escribe usted. Es algo as? como acercar a los j?venes a su proceso creativo. —?Mi proceso creativo? Changos, pero... ?c?mo?, ?qu? tipo de palabra? —Cualquiera, maestro, por ejemplo… alguien del p?blico dice la palabra “cordero” y usted escribe un cuento con ella. —?Pero c?mo voy a escribir un cuento con la palabra cordero? —Es un ejemplo, maestro. —Aaaaaaaaaaaaaah. Y quise decirle, pero no lo hice: un cuento no se improvisa; un cuento se escribe poco a poco, d?a a d?a; es una construcci?n hecha de im?genes, an?cdotas, personajes. Un cuento se escribe hasta cuando no lo escribes, mientras caminas por el parque de tu colonia y piensas en ?l, cuando est?s en la cola de las tortillas o a punto de sufrir una endodoncia. La funcionaria me dijo que tambi?n iba a haber m?sica a cargo de un tal Chispita DJ, muy famoso en San Juan de los Palotes, y que me iban a pagar no s? cu?nto.Durante cuarenta minutos estar?a escribiendo en vivo para solaz de los curiosos y los amantes de las bellas letras. —Est? bien —le dije—, d?jeme pensarlo. Y colgu?. Al d?a siguiente volvi? a sonar el tel?fono a la misma hora pero decid? no contestar. ?Por qu?? Me resultaba dif?cil explicarle a la funcionaria que ese concepto del jam de escritura me parec?a una aberraci?n. Si el acto de pretender escribir y publicar un libro ya es exageradamente narcisista y eg?latra, escribir a la vista del p?blico raya en la megaloman?a. Pero lo que me parece a?n m?s dif?cil es aquello de improvisar a partir de una palabra escogida por alguien del p?blico (pensemos en “cordero”). Se supone que uno debe de escribir desde las propias obsesiones: la escritura es un acto ?ntimo; no me interesan los corderos salvo los domingos por la ma?ana cuando voy a comer barbacoa a Los Tres Reyes. ?A qu? grado hemos llegado de la sociedad del espect?culo que ahora hasta los escritores deben de mostrarle al p?blico la manera como escriben? Porque la verdad es que uno escribe con laga?as en los ojos, con una bata de ba?o sucia y pantuflas de Barney, el dinosaurio. Uno comienza cada ma?ana tembloroso y sobrecogido con una taza de t? o de caf?; cuando del primer sorbo intentamos sacar algo de valor o de confort, acosados por las grandes preguntas: ?para qu? hago esto?, ?valdr? la pena?, si no me lee ni mi abuelita (tiene cosas m?s importantes que hacer). El escritor no es un rockstar, es un tipo ordinario al que las mujeres siempre dejan y los despachos de cobranza acosan. Para ?l una cita es invitar a una mujer a cenar pasta en casa porque es lo m?s barato, compra el mandado en Waldo?s y siempre anda detr?s de las ofertas, de los tres por dos. El escritor es un paria y la verdad es que nadie sensato quiere verlo garrapatear ni la lista del mandado. ?Y d?nde est? el misterio? Si ese hombrecillo es capaz de lograr una imagen bella, esta se esfuma cuando lo vemos mal afeitado y vestido con ropa comprada en Garc?a. ?Por qu? nos dio ahora por andar de rockstars? Componer ficci?n o poes?a no es solo sumar, escribir palabras, sino darle vueltas y vueltas a una misma frase, una idea, recortar, reescribir. Si el objetivo es que los espectadores puedan ver el proceso creativo de un autor, entonces un jam de escritura aut?ntico ser?a muy aburrido, durar?a horas y hay cosas m?s interesantes que ver. A lo mejor estos espect?culos no son sino un reflejo de c?mo se hace la literatura hoy en d?a en M?xico: somos esclavos de lo inmediato, cuando un autor no necesita estar en contacto con el p?blico. La literatura es soledad. No imagino a Raymond Carver en una de estas cosas. Pero nuestra necesidad de reconocimiento no nos deja estar encerrados uno o dos a?os trabajando en una novela: tenemos que estar diciendo todo el tiempo, y especialmente en las redes, “m?renme aqu? estoy, tengo un nuevo peinado, voy a todas las marchas y le tomo fotos a mi comida”. Yo la verdad es que no tengo ganas de que cuarenta o cincuenta personas me vean escribir. Qu? ociosidad. Tampoco quiero ver a nadie hacerlo: prefiero El precio de la historia o ver a las Kardashian ir de compras.

P.S. Me entero gracias a un amigo de que estos espect?culos tambi?n se organizan en bares y cafeter?as. Si es as?, alguien deber?a de inventar una app para tel?fono que nos mantenga al tanto de d?nde van a realizarse estas cosas, para que no nos tomen por sorpresa. Pensemos en el peor escenario: uno est? en una cantina tom?ndose una cerveza como si nada, pensando en algo bello, una mujer de un pasado remoto, un verso, cuando de pronto se apagan las luces y unos tipos con lentes de pasta detr?s de una mesa con un proyector y una computadora te piden que les digas una palabra: sorpresa, est?s en un jam de escritura. Sugiero que la aplicaci?n tambi?n funcione para presentaciones de libros y lecturas de poes?a en cantinas. Cada vez es m?s dif?cil mantenerse seguro en la ciudad.

Ver en línea : http://mimalapalabrahn.blogspot.com...

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