Portada del sitio > ESPIRITUALIDAD Y RELIGIÓN > ESPÍRITU DE LA VERDAD OS GUIARÁ A LA VERDAD PLENA
Grabar en formato PDF Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

ESPÍRITU DE LA VERDAD OS GUIARÁ A LA VERDAD PLENA

Camilo Valverde Mudarra

España



Domingo Stma. Trinidad. Ciclo C

Pr 8,22-31; Sal 8,4-9; Rm 5,1-5; Jn 16,12-15

Muchas cosas me quedan por decios, pero aún no estáis capacitados para entenderlas; cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oyere y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará (Jn 16,12-15).

Hoy Solemnidad de la Santísima Trinidad, el libro de los Proverbios canta la sabiduría de Dios: El Señor me estableció al principio de sus tareas, al comienzo de sus obras antiquísimas. En un tiempo remotísimo fui formada, antes de comenzar la tierra. Antes de los abismos fui engendrada, antes de los manantiales de las aguas. Todavía no estaban aplomados los montes, antes de las montañas fui engendrada. No había hecho aún la tierra y la hierba, ni los primeros terrones del orbe.

El Salmo responsorial ensalza la creación admirable del ser humano: Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos.

Y el Apóstol escribe a los Romanos: Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo… Y hasta nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce constancia, la constancia, virtud probada, la virtud, esperanza, y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

“El Espíritu de la verdad os guiará a la Verdad plena” dice San Juan. Jesucristo ha subido al Padre y envía al Espíritu Santo a confirmar a sus discípulos en la verdad; y a profundizar gozosamente en el conocimiento de Jesús y sus enseñanzas. Los Apóstoles se quedaron pasmados viendo al Maestro que ascendía. Se sentían solos, paladeando su palabra, que ya no oirían, plenos de luz y gloria, y volcados al amor de Cristo. Subo a Padre y el Espíritu vendrá a vosotros a colmaos y a calmaos; les está enunciando la Santísima Trinidad, que, velando siempre por ellos, les traerá la verdad que han de revestir y difundir. El misterio de la Trinidad es la realidad de un Dios-Comunidad que se hace presente en la historia. Es la realidad de un Dios familia, que se comunica, que entrega su propia vida. Por eso esta fiesta nos tiene que ayudar a quitar la idea de ese Dios alejado, autosuficiente, dominador y solitario. Nuestro Dios es un Dios cercano, que nos invita a formar parte de su familia. Es cierto que, cuando se han de expresar los actos, la ternura y la vida de Dios, las palabras se quedan pequeñas; y verdad que el ser de Dios es casi imposible de definir.

Dios Padre nos ha querido salvar a través de la entrega de su Hijo y nos ha dado el regalo del Espíritu Santo para ser protagonistas en la historia de la salvación. El amor comienza en el Padre, que entrega al Hijo a la Cruz, y sigue en el Hijo, que acepta el cáliz que le ha preparado su Padre; por eso el Hijo, al enseñar su camino, ha dicho que la senda es estrecha (Mt 7,14). En su gran amor, el amor más grande, Él tenía que morir, muere el que más ama. Quien no ama no quiere morir, y esto cada día, cada instante. Si amo, lo mejor para ti; si amo, he de estar en la cruz. En un mundo en que sólo se busca el placer y el poder, el poder porque facilita el placer, en este mundo frío por la injusticia y desamor, los cristianos, familia de Dios Amor, tenemos marcado el deber de incendiarlo de amor, inundarlo de justicia y rebosarlo de paz. Estas tres obligaciones son el distintivo y la señal fehaciente de nuestro Cristianismo. El que no se sienta implicado en esta militancia, no es cristiano, el que no milite, como un fanático, en este cometido no es seguidor de Jesucristo, no ha entendido ni una palabra del Evangelio. La verdad plena que trae el Espíritu es confirmar la verdad grande del Amor, “Deus Charitas est” (Jn 4,8). El cristiano ha de estampar en su frente el Nuevo Mandamiento y llevarlo a todos los rincones de la conciencia del hombre, para imponer el amor y reventar el egoísmo, la ambición y la codicia.

La Iglesia cree en la Trinidad porque esta es la verdad revelada por Cristo. La dificultad de comprender el misterio de la Trinidad es un argumento a favor, no en contra, de su verdad. Ningún hombre podría haber ideado este misterio. Intuimos que, Dios no puede ser más que uno y trino. No puede haber amor más que entre dos o más personas; si “Dios es amor”, debe haber en Él uno que ama, uno que es amado y el amor que los une. Dios es único, pero no solitario. Si Dios estuviera absolutamente solo, ¿a quién amaría?, ¿Tal vez a sí mismo? Entonces su amor, sería egoísmo, o narcisismo.

La entrañable enseñanza de vida que nos lega la Trinidad, estriba en que este misterio es la afirmación de que se puede ser igual y diverso: iguales en dignidad y diversos en características. Es necesario aprender esto, para vivir en este mundo. Podemos ser diversos en color de la piel, cultura, sexo, raza y religión y a la vez, gozar de igual dignidad, como personas humanas. Esta enseñanza tiene su primera y más natural aplicación en la familia, que ha ser un reflejo terreno de la Trinidad. Está formada por personas diversas por sexo y por edad, y sus consecuencias: distintos sentimientos, diversas actitudes y gustos. El éxito de un matrimonio y de una familia reside en saber administrar esta diversidad y tender a una unidad de amor, de intenciones, de colaboración.

En fin, creer en la Trinidad, tener fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu, consiste en vivir en comunión, en familia al cobijo de Dios Trino, como retoños de tres ramas. Viviendo como hijos del Padre –“todo lo que tiene el Padre es mío”–; caminando tras las huellas del Hijo; y dejándonos guiar –“os guiará hasta la verdad plena”– por el Espíritu.

Camilo Valverde Mudarra

Este artículo tiene © del autor.

1203

Comentar este artículo

   © 2003- 2015 MUNDO CULTURAL HISPANO

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visitantes conectados: 25

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3333127 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 609 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0