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OTROS NO ESCRIBEN LO QUE PIENSAN Y YO SÍ

Carlos Téllez Espino

Cuba



 

Todo empezó con la poesía, ¿cómo empezó?
Por mi padre, quien era músico y poeta a su manera. El me enseñó a pensar las imágenes poéticas. Por mi madre, quien para mí es poesía esencial. Por mi hermano Edel, quien recita de memoria infinidad de poemas. Por las muchas lecturas desde la infancia; y me parece que por algo natural, algo inexplicable con que algunas personas nacen. Creo que así empezó todo.Yo soy bastante tímido, aunque no me lo creas, y con la poesía digo las cosas metafóricamente, exorcizo mi alma de un modo diferente a los demás, por eso la poesía, porque con ella me siento como un pez en el océano.
 
Llegaste entonces a la décima, ¿qué te permite y te limita esta estrofa limitada por sus formas específicas?
 La décima como forma estrófica tiene rigidez de cárcel, es verdad, pero sólo la variante conocida como espinela, porque la décima es mucho más que eso; cuando alcanza cierto oficio, el poeta juega con la métrica, con el orden y la forma de las rimas e incluso puede prescindir de estas. Lo único constante es el ritmo, pues de no existir ritmo no habría versos. Para mí la décima es poesía como cualquier otra estrofa, y me permite el ejercicio de la pasión y el intelecto conjugados, la síntesis de la razón y los sentimientos.
 
Tu libro editado, Casi todo, la noche y lo demás, es un homenaje, ¿Fue hecho a propósito, o de momento descubriste que tenías algunos poemas escritos y apareció el concurso?
Sí, mi único libro editado es un homenajea la poetisa, artista de la plástica y compositora musical espirituana Ada Elba Pérez. Mira, cada dos años se lleva a cabo un evento multicultural conocido como la Bienal Identidad, eso se hace en dos sedes, Ciudad de La Habana y Jarahueca, en el municipio de Yaguajay, de Sancti Spíritus. Tuve la suerte de ser invitado por primera vez en el año 2001 y después de eso no he faltado. De allá vine impresionado por la fuerza de la obra de Ada Elba, que reúne a personas de diferentes lugares del mundo y de distintas profesiones para rendirle homenaje a su memoria, sin intenciones de lucro, que hace que los humildes pobladores de Jarahueca acojan en sus hogares a los visitantes extranjeros y de otras regiones de Cuba y les brinden lo mejor de sí, desinteresadamente. Es un poder de convocatoria asombroso. Hasta ese momento conocía muy poco acerca de su obra literaria, y el poeta Aleydo Rodríguez me prestó un cuaderno de poemas inéditos que la escritora le había obsequiado, al leer su poesía me sentí identificado con ella de tal manera que me salieron de un tirón catorce sonetos y dos décimas donde aparecen versos de Ada, como el título mismo de lo que luego se publicó: Casi todo, la noche y lo demás. Es decir, primero conocí el evento, que no es un concurso, después escribí los poemas, que pasaron a ser una sección de un libro que aún está inédito, luego fui afortunado y los publiqué como libro aparte de homenaje a Ada Elba y fue una edición especial de la editorial tunera Sanlope para la V Bienal Identidad, en el año 2005.
 
 Tienes inédito un libro de poemas, y aquí hay otra de las formas estróficas preferidas, el soneto, pero también aparece el verso libre. ¿A partir de qué presupuestos estéticos, poéticos, temáticos, lo creaste? ¿Cómo se fue conformando este libro?
 
En realidad tengo más de un libro inédito, pues no soy dado a corretear detrás de los editores y las editoriales, pero sigo escribiendo porque siento un alivio tremendo cada vez que escribo un poema. Mis presupuestos estéticos y poéticos son sencillos, no me gusta la chabacanería, ni la pornografía escrita, cuido el lenguaje y soy lo más sincero posible para no ser demasiado oscuro. No escribo lo que no siento. Escribo cualquiera de las estrofas de la lírica castellana, aunque prefiero las formas rimadas y medidas sin desdeñar el verso libre. El libro del que hablas se ha ido conformando solo, sencillamente he agrupado poemas por los temas que tratan y no por su forma o estructura. Es una selección de lo que más me satisface de todo lo que he escrito.
 
Los temas de tu poesía, ¿fueron conscientes?
Abordo temas variados, desde lo íntimo, como al amor, la muerte y la existencia hasta las inquietudes sociales. Hay una mezcla de conciencia e inconciencia en mi poesía, pues, las imágenes nacen siempre de algún hecho o palabra que estimula, pero el hecho mismo de la creación poética es un misterio aún para los propios poetas, a veces he escrito poemas que cuando los leo más tarde me parece que no han sido escritos por mí.
 
 ¿Qué es ser poeta?
Ser poeta, como bien dijo Renael González, es ser el camino y la huella. Un poeta, como cualquier intelectual, debe ser reflejo de su tiempo.
 
Pocos conocen de tu oficio de narrador. ¿Por qué la narración corta, será porque, en esencia, eres poeta?
 Tengo un libro inédito de narrativa breve y otros cuentos sueltos que no están recogidos en ningún libro, todos sin publicar todavía, por eso muy pocos conocen que escribo ese tipo de literatura, aunque he leído mis obras en público alguna que otra vez. Obtuve el premio de un concurso de cuento corto que convocó la UNEAC de Las Tunas, era un certamen con características específicas, las obras debían tener cien palabras exactamente y su tema era el café. También resulté finalista del concurso El Dinosaurio en su edición del 2003 y aparezco publicado en una antología llamada Historia soñada y otros minicuentos, que vio la luz por la Editorial Luminaria, de Sancti Spíritus, ese mismo año. Esos dos pequeños éxitos y los consejos del Guille Vidal, me hicieron creerle a mi amigo el poeta y trovador Freddy Laffita, que siempre me dice que soy narrador. Así empezó eso, escribiendo por intuición y no por técnica, haciendo mis cuentos como me gustaría que fueran los cuentos que leo. Lo de la brevedad de mis cuentos seguramente tiene que ver con mi personalidad, fíjate que el libro lo titulé Cuentos para impacientes, y es que cuando leo siento una necesidad perentoria de conocer el final. José Martí dijo: “No se puede leer sin impaciencia” y yo lo sigo. Además creo que sí, que el hacer poesía le da a uno el poder de la síntesis y eso también influye en mi narrativa.
 
En tus cuentos breves hay una evidente intención de reflexionar sobre los seres humanos, sobre la manera en que están funcionando como entes protagónicos en los hechos que provocan hechos determinantes para el mundo y para determinadas épocas.
Mis cuentos son una simbiosis de temas y puntos de vista y abarcan distintos aspectos de la vida cotidiana, tanto como es en realidad, así como la recreo; encierran tanta filosofía como humor, ficción, realismo y metafísica. La humanidad está hecha de todos esos elementos, de ahí viene la reflexión.
 
Quien te lee queda con la impresión de que detrás de todo hay un ser humano preocupado, a veces hasta asustado.
Quien viva en estos tiempos y no se preocupe ni se asuste, a veces, no está consciente de que está vivo, yo no soy la excepción, lo que sucede es que otros no escriben lo que piensan y yo sí.
 
Todo empezó con la poesía, ahora eres muy conocido por tu trabajo con los niños improvisadores, que se inicia por una idea de Alexis Díaz Pimienta, ¿qué resumen puedes hacer en cuanto al futuro de esta poesía en Las Tunas y para ti personalmente como creador?
El trabajo con los Talleres Especializados de Repentismo Infantil empezó hace cinco años. Yo atiendo el área de repentismo y música campesina en la Casa Iberoamericana de la Décima El Cucalambé, y me inserté en ese movimiento desde el primer momento, recibí el seminario que impartió Alexis Díaz para preparar a los poetas-profesores con la metodología creada por él y posteriormente preparé metodológicamente a los otros profesores de Las Tunas para emprender ese proyecto. Aquí hacía tremenda falta, porque los esfuerzos que hacía la CID, eran insuficientes y ya casi nadie practicaba este arte en la provincia. Hoy tenemos una gran cantidad de talleristas con muy buenos resultados, nuestros niños han participado con éxito en las actividades más importantes que se han realizado a nivel nacional e incluso han viajado al exterior para mostrar lo aprendido. Puedo asegurar que este es un tema que precisa un espacio mayor para ser tratado y como resumen digo que hay muchas personas involucradas en este esfuerzo por mantener viva la improvisación de décimas, el canto de las tonadas y la cultura campesina en general y todas esas personas merecen el reconocimiento de la sociedad. Personalmente estoy satisfecho con lo que se ha logrado hasta ahora y convencido de que lograremos mucho más y habrá repentismo por mucho tiempo, aún a pesar de los prejuicios y la contaminación cultural extranjerizante.
 
Si te dieran la posibilidad de hablar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, ¿qué dirías?
 La paz no es el silencio
 que sobre Hiroshima,
 cernióse como un manto
 tras el grito nuclear.
 La paz es el respeto
 profundo por la vida
 y el más sublime abrazo.
 de la fraternidad.
ARGEL FERNANDEZ GRANADO
 

Este artículo tiene © del autor.

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