Portada del sitio > LITERATURA > Literatura Erótica > AMOR DE PERRO
Grabar en formato PDF Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

AMOR DE PERRO

Antonio Nadal Pería



Sofía invitó a su amiga Ana a pasar un domingo en su casa con piscina, aprovechando que sus padres y sus amigos habían salido de excursión. Cunado Ana llegó a la casa, le abrió la puerta Sofía vestida con un escueto bikini y su perro lobo aleman a su lado, que lo primero que hizo fue olisquearla. "¡Déjala, Gago!", ordenó su dueña. El perro se alejó algo de ella y enseguida regresó junto a su dueña. "¿Te has traído el traje de baño o te dejo uno?". Ana le dijo que había traído uno, además de toalla y crema solar. "Cámbiate en donde quieras y luego vienes a la piscina", le dijo Sofía. Ana entró en la casa con su bolso en donde llevaba algunas pertenencias. Entró en el cuarto de baño de la planta baja para cambiarse de ropa. Se asomó a la ventana, una vez se puso el traje de baño, y vio a su amiga acostada boca abajo sobre el césped, tratando de leer una revist mientras su gran perro permanecía acostado sobre su espalda moviéndose inquieto. A ella le producía risas la actitud de su perro. Ana se sintió excitada. Salió junto a su amiga y se sentó a su lado. El perro quedó quieto y la miró curioso, pero sin abandonar su puesto sobre la espalda de su dueña. "Este animal está enamorado de mí y yo también le quiero", explicó Sofía. "Parece como si quisiera follarte", observó Ana. "Seguro que lo haría si me dejase", dijo Sofía con toda tranquilidad". Apartó al perro de encima de ella y se sentó frente a su amiga. Hablaron un poco de asuntos intrascendentes, de algunas amistades comunes, y luego Sofía se puso seria. El perro no dejaba de rondar alrededor de ellas y de olisquearlas. "Necesito que me ayudes en un experimento. Quiero que el perro me folle, pero necesito ayuda, alguien que haga de mamporrero". "¿Estás loca?", se escandalizó Ana. "Él lo ha intentado alguna vez pero no acierta y yo me canso al tratar de ayudarle", explicó Sofía. "Me da mucho asco sólo de pensarlo", repuso Ana. "Lo haces por moralismo, pero yo soy amoral. A tí qué más te da".
Ante la mirada suplicante de su amiga, Ana preguntó qué tenía que hacer. "Mi perro y yo nos pondremos en situación, dentro de la casa, y tú le ayudas. Puedes utilizar guantes de látex". "Me parece increíble lo que dices". Sofía se colocó a cuatro patas sobre el césped y su perro reaccionó de inmediato, se colocó encima de ella a dos patas, las otras dos sobre su espalda,y realizó los gestos propios de la posesión como si lo hiciera con una perra. Sofía se levantó del suelo y apartó al perro de su lado, que se sentó a corta distancia mirándola a la espera de alguna indicación. "Me parece tan antinatural que no puedo", se excusó Ana.
"Como quieras, pero me decepcionas". Sofía se dirigió al interior de la casa seguida de su perro. Unos minutos después Ana fue tras ellos. Escuchó sonidos apagados y cercanos. Avanzó sigilosamente por la casa dirigiéndose por los ruidos. Subió las escaleras y se asó a la habitación de Ana. Vio al perro sobre ella tratando de penetrarla sin éxito y a ella intentando coger su aparato y llevárselo a su interior. Ana colaboró como su amiga esperaba de ella, venciendo sus ascos, y luego se quedó contemplando la asombrosa escena, turbada ante la situación.

Este artículo tiene © del autor.

1363

Comentar este artículo

   © 2003- 2015 MUNDO CULTURAL HISPANO

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visitantes conectados: 6

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3335644 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 611 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0